Nissan Motor Company afianza su destacada posición en tecnología de seguridad e investigación avanzada sobre conducción autónoma gracias a nuevos avances en estas materias.

El vehículo elegido para exhibir las innovaciones es el Nissan Leaf, que combina el compromiso de la compañía por alcanzar una movilidad sostenible con el de lograr un mundo sin apenas accidentes de tráfico.

Dos son los nuevos sistemas desarrollados para lograr los objetivos citados. El primero de ellos es un escáner láser, capaz de controlar el entorno del vehículo en una circunferencia completa de 360 grados, cuya misión es la búsqueda continua de obstáculos, otros vehículos y riesgos potenciales, así como la observación de las señales de tráfico y marcas viales.

El segundo sistema, directamente relacionado con el primero, tiene que ver con el apartado de la inteligencia, ya que permite que el vehículo pueda reaccionar gracias a los datos recogidos por el escáner.

En conjunto, estas innovaciones permiten que el vehículo controle complejas situaciones de tráfico del mundo real, bajo estos tres posibles escenarios: control de distancia lateral, entrada y giro en una intersección (con monitorización del tráfico en sentido contrario) y adelantamiento, también con monitorización del tráfico en sentido contrario.

El control de distancia lateral está pensado para actuar en carretera. Su misión es detectar obstáculos en el carril o estrechamientos de la calzada, para dirigir el coche y evitar una colisión. Esta situación puede darse, por ejemplo, en un tramo en obras.

El control de intersecciones es un sistema creado para la conducción en ciudad. En el evento 'Nissan 360', los Leaf han demostrado ser capaces de atravesar cruces evitando el tráfico con éxito.

El tercer sistema, que actúa a la hora de realizar adelantamientos, también se ha desarrollado para su uso en entornos urbanos. La idea es detectar coches aparcados o irregularidades en el asfalto para dirigir el coche alrededor de ellos, evitándolos siempre y cuando sea seguro hacerlo.

Basado en la idea de que los automóviles deben proteger a las personas, los nuevos avances en materia de seguridad fortalecen la capacidad de detectar y evitar un riesgo potencial desde el principio, antes de que la situación se vuelva crítica.