Los equipos de diagnosis agilizan mucho el proceso de identificación y resolución de averías, pero si no funcionan bien o proporcionan datos erróneos pueden suponer un gran contratiempo para la operativa del taller y, por tanto, incidir en la satisfacción del cliente. Según recoge un post del Blog Ruta 401 de Loctite, existen empresas especializadas en el mantenimiento, reparación y actualización de equipos de diagnosis para talleres pero, antes de pensar en usar sus servicios, hay una serie de consejos que se pueden tener en cuenta para determinar dónde está la avería.

En primer lugar, Loctite recomienda que hay que fijarse en que la máquina no presente ningún tipo de defecto o avería visible que pueda ser la causante de su mal funcionamiento, lo que incluye golpes o roturas a causa de caídas, cables pelados, o que el sistema se haya mojado. También es necesario asegurarse de que se está utilizando el equipo correcto.

En algunos casos de golpes o roturas de partes internas, es muy probable que la máquina se encuentre averiada, ya que no se enciende, se queda “trabada”, no carga la información o, simplemente, no funciona correctamente. En otros casos, el problema puede no venir directamente de la centralita del equipo, sino de alguna otra de sus partes, o incluso de la propia centralita del vehículo. En estos casos, se recomienda revisar las conexiones, tanto del equipo de diagnosis como las que van a la centralita del vehículo.

También puede pasar que el equipo sea muy actual y la centralita del vehículo demasiado antigua, e incluso que ésta no sea posible de diagnosticar o reprogramar con un equipo de diagnosis convencional. Además, se pueden encender testigos de aviso en el panel de control pero que el equipo de diagnosis no encuentre la avería. Ésto puede pasar si la centralita ha sido reprogramada y el equipo de diagnosis no cuenta con los datos actualizados.