La reducción del consumo de combustible y de las emisiones, el aumento de la dinámica de conducción y el confort son objetivos de desarrollo en los que la conducción híbrida desempeña un papel importante. Los híbridos con tecnología de 48 V cumplen estas exigencias a un coste relativamente bajo. El mejor ejemplo es el concepto de vehículo “Schaeffler High Performance 48 Voltios”, con un eje trasero eléctrico que asiste al motor de combustión interna que accione el eje delantero.

La tecnología híbrida es un elemento importante en el diseño de motores de combustión interna más eficientes. La hibridación de 48 V es más económica que el plug-in de híbridos con tecnología de alta tensión. La ubicación del motor eléctrico tiene una gran influencia en la funcionalidad y el rendimiento de los híbridos de 48 V.

Existen un total de cinco posiciones de montaje diferentes, conocidos como P0 a P4. Hasta ahora, la disposición dominante ha sido el P0 en el que el motor eléctrico se encuentra en una correa de transmisión convencional. Schaeffler también ha desarrollado arquitecturas P2 utilizando la tecnología de 48 V, diseño en el que el motor eléctrico está situado entre el motor de combustión interna y la transmisión. Ésto permite modos de conducción, tales como la recuperación, vela eléctrica y puesta en marcha, para usar sólo la energía eléctrica y no comprometer el motor de combustión interna.

Durante el Salón Internacional del Automóvil de América del Norte (NAIAS 2017), Schaeffler presentó el nuevo concepto “Schaeffler High Performance 48 Voltios” en un vehículo de demostración en el que un eje trasero eléctrico complementa la unidad del eje delantero que comprende un motor de combustión interna convencional y generador de arranque de 48 voltios accionado por correa. La disposición combina la topología P0 convencional y un eje eléctrico en una disposición de P4. El motor eléctrico y la electrónica de potencia asociados están integrados en una sola unidad en el eje trasero. El eje eléctrico Schaeffler produce un par de arranque de hasta 2.000 Nm.

La arquitectura de 48 V permite diferentes estrategias de manejo que se seleccionarán con el fin de reducir las emisiones de CO2 y aumentar la dinámica de conducción, como la conducción puramente eléctrica hasta 35 km/h en zonas en las que se restringe el tráfico, aunque el vehículo también puede navegar a velocidades de hasta 70 km/h. En el ciclo de WLTC de conducción, la mayoría de la energía de frenado se recupera en forma de energía eléctrica y se almacena en la batería de alta resistencia.