El 7 de enero de 1902, Bosch registró la patente de una magneto de alta tensión en combinación con una bujía de encendido. El invento garantizaba, por primera vez, el encendido seguro de la mezcla de aire y gasolina en los motores de combustión. Las bujías de Bosch contribuyeron, por tanto, de manera muy importante a la expansión del automóvil por todo el mundo. Desde hace 111 años, las bujías de Bosch forman parte del desarrollo de motores potentes, económicos y respetuosos con el medio ambiente. En la actualidad, casi todos los fabricantes de vehículos utilizan como equipamiento original las bujías de Bosch.

En los últimos 111 años, Bosch ha desarrollado más 20.000 tipos distintos de bujías y ha fabricado un total de más de 11.000 millones de unidades de este producto. Junto a Alemania, las bujías se fabrican actualmente en plantas localizadas en Brasil, China, India y Rusia. En estrecha colaboración con los fabricantes de motores, los ingenieros de desarrollo de Bosch en todo el mundo, han estado mejorando las bujías desde que fueron inventadas.
El catálogo actual de Bosch ofrece unos 1.250 tipos distintos de bujías con 26 diseños diferentes según la forma de los electrodos. Gracias a las innovadoras combinaciones de materiales, a detalles constructivos y a las más modernas técnicas de fabricación, las bujías de Bosch proporcionan una combustión limpia y eficiente y protegen el motor y el catalizador.
Desde hace muchos años, los conductores de todo el mundo reconocen la calidad y la fiabilidad de las bujías de Bosch. Por ejemplo, los lectores de la revista alemana del motor "Auto, motor und sport" las eligen, desde 2005, como "Best Brand" (mejor marca) en la categoría de bujías.