En el curso del año 2012 se han matriculado en España 437 automóviles y todoterrenos eléctricos, esta modesta cifra supone un incremento del 19,07% respecto al 2011, según datos del Instituto de Estudios de Automoción.


Coincidiendo con la publicación de estas cifras la Asociación de Constructores Europeos de Automóviles, Acea, ha advertido de que, en las actuales condiciones, el coche eléctrico no podrá desarrollar su potencial, por lo ha rebajado sus previsiones de ventas para este tipo de vehículos, que en la próxima década alcanzarán una cuota de penetración de entre el 2% y el 8%, según sus cálculos.
Mientras tanto la Unión Europea quiere reducir para el año 2030 a la mitad el uso de automóviles de carburantes convencionales y, más allá, su desaparición para el año 2050. En este contexto, el vehículo eléctrico sería la principal solución de movilidad en el ámbito urbano ya que tan drástica disminución de las emisiones de CO2 pasa necesariamente por los vehículos de "cero emisiones", aunque se potencien también los híbridos.
Acea entiende que el fracaso del coche eléctrico se explica en parte por la situación económica y la consiguiente caída de las ventas de automóviles. Sin embargo aspectos como la lentitud en el desarrollo de los estándares de recarga, la fragmentación del mercado, la ausencia de un apoyo al I D o una visión de las infraestructuras "opaca y dividida" contribuyen decisivamente al poco impulso que en el mercado tienen estos vehículos.
Sólo si existe plena colaboración entre suministradores de energía, empresas de infraestructuras, entidades de estandarización e industria del automóvil, con pleno apoyo de los gobiernos y de las instituciones europeas, podrá revertir esta situación.
Por otro lado, las ventas de automóviles con propulsión híbrida en el mercado español se redujeron un 2,56% durante el año precedente, hasta alcanzar un total de 10.077 unidades frente a las 10.342 unidades de 2011. A pesar de que el Plan Pive acoge de lleno este tipo de motorizaciones, durante el pasado mes de diciembre, las entregas de este tipo de vehículos se situaron en 672 unidades, lo que supone una bajada del 26,56% en comparación con las 915 unidades matriculadas en el mismo período del año previo.