Volvo ha diseñado un sistema de asistencia que permite al vehículo seguir a otros en los atascos, que será una realidad a partir de 2014. Se trata de un nuevo sistema que, a modo de un control adaptativo evolucionado, conduce de forma automática el coche en embotellamientos, lentamente y hasta una velocidad de 50 km/h.

La tecnología, denominada sistema de asistencia en atascos de tráfico, permite, según Peter Mertens, vicepresidente primero de Investigación y Desarrollo de Volvo Car Corporation, "conducir de una forma más relajada en los monótonos atascos. Ofrece una conducción segura y sin esfuerzo en congestiones de tráfico".
El sistema se basa en una evolución del actual control de velocidad adaptativo y de la ayuda para permanecer en el carril, que se introdujo en el nuevo Volvo V40 a principios de 2012. Una función que se activa con solo pulsar un botón, y que gestiona de forma automática el control del motor, los frenos y la dirección en atascos de tráfico. Además, y por seguridad, mantiene una distancia fijada con respecto al vehículo precedente. "El vehículo sigue al automóvil que circula por delante en el mismo carril. Sin embargo, siempre es el conductor quien está al mando. Puede tomar el control del vehículo en cualquier momento", explican desde la firma sueca.
Este sistema de asistencia en atascos de tráfico formará parte de la nueva Arquitectura de Plataforma Escalable de productos (SPA) de Volvo Car Corporation que se introducirá en 2014. Asimismo, constituye el segundo avance tecnológico para la conducción autónoma presentado recientemente por el fabricante. El primero es el proyecto SARTRE (Safe Road Trains for the Environment, Trenes de Carretera Seguros para el Medio Ambiente), que se centra en crear trenes de vehículos en autovías y autopistas que circulen a una velocidad de hasta 90 km/h.