Durante el prestigioso Salón de Frankfurt (IAA), el propietario de un BMW M6 -120.000 euros-, descontento con la compra del modelo, decidió protestar de la forma más notoria. El coche fue adquirido en un concesionario de BMW en Italia pero, poco después de abandonar la concesión, comenzó a dar problemas. Entre ellos, su dueño, el iraní Hadi Pourmohseni, se quejaba de grandes vibraciones y sacudidas durante los cambios de marcha que que ni BMW Italia, ni BMW Alemania, quisieron asumir, al entender que dichas incidencias no estaban cubiertas por la garantía. Pero claro, Pourmohseni no estaba dispuesto a rascarse el bolsillo... Tenía otros planes.


El desenlace tuvo lugar el sábado 14 de septiembre a las 15.00 horas ante los flashes y cámaras de la prensa. En cualquier caso, una forma cara de mostrar el descontento con la marca, pero efectiva, para quien se la pueda permitir. Según recogen distintos medios, el propietario no piensa arreglar el coche, pero sí volver a destrozarlo -¿la puntilla?- frente al Bundestag, el Parlamento alemán en Berlín.

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