La Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac) está trabajando en la actualidad con el Gobierno para la puesta en funcionamiento de la octava edición del Plan Pive, de impulso a la compra de automóviles nuevos a cambio de achatarrar uno antiguo.

 

Así lo indicó el presidente de Volkswagen-Audi España, Francisco Pérez Botello, que puso de manifiesto la importancia de mantener este tipo de medidas hasta que el mercado automovilístico español alcance un volumen de crucero de entre 1,1 y 1,2 millones de unidades.

Pérez Botello mostró asimismo un inquietud por la posibilidad de que el Gobierno no mantenga esta iniciativa, lo que, en su opinión, provocaría una ralentización de las ventas de coches en España en el entorno del 25% y sería una señal muy negativa, tanto a nivel interno de nuestro país como para las casas matrices de los fabricantes de automóviles.

Por ello defendió la posibilidad de que el Ejecutivo, en el momento en el que decida que este programa debe terminarse, lleve a cabo un Pive de salida y de transición, que permitiera evitar la caída de ventas y que lograra un 'aterrizaje' suave, a lo que se unirá la recuperación económica.

En este sentido, apuntó que este plan de salida debería mantener las condiciones de elegibilidad de la sexta edición, en la que no se exigiera un período mínimo de propiedad del vehículo a achatarrar ni que tenga la ITV en vigor, aunque podría incluir un posible rebaja de la cuantía de las ayudas, tanto de las marcas como del Gobierno.