Martirián Martín, presidente de la Asociación de Talleres Reparadores de Automóviles y Otros de Castellón, ASTRAUTO, ha hecho notar que la antigüedad del parque móvil castellonense aumenta con la crisis hasta el punto de que cuatro de cada diez automóviles que circula por la provincia tiene más de 10 años. De hecho, según la Jefatura Provincial de Tráfico de Castellón hay en la provincia 52.058 vehículos con más de 20 años.

Martirián Martín, advierte que "un vehículo puede considerarse antiguo si tiene más de siete años". Más del 60% del parque móvil castellonense cumple esta condición. Este hecho trae consigo un peligro cierto para la seguridad vial y un deterioro del medio ambiente al permanecer en circulación vehículos poco eficientes desde el punto de vista de las emisiones de CO2 que no son sustituidos por vehículos más respetuosos con el nivel de emisiones.

Martín recomienda que quien no pueda comprar vehículos nuevos acuda a "un taller especializado, legal y autorizado para efectuar las revisiones y que le den una factura". Y es que, según asegura, otra consecuencia de la crisis es la economía sumergida, que está perjudicando --y mucho-- a los talleres legales, por lo que reclama que se incrementen las inspecciones para combatir la creciente actividad de los talleres ilegales.

Muchos conductores son conscientes del alto coste que representaría reparar y mantener sus automóviles razón por la que evitan pasar la correspondiente ITV y optan por arriesgarse a ser multados antes que reparar su utilitario sin ser conscientes de que ello representa un claro riesgo para su propia seguridad. Las multas por circular sin tener la ITV en vigor también se han incrementado un 27% en Castellón en último año.