La lucha contra los talleres mecánicos ilegales emprendida en Zaragoza se saldaba en 2017 con 15 establecimientos cerrados y cientos de multas. Según la presidenta de la Asociación de Talleres de Reparación de Vehículos de Zaragoza (Atarvez), Cristina Durán, la creación en abril de 2016 de una mesa técnica de trabajo donde colaboran diferentes instituciones y cuerpos policiales está dando sus frutos y “por primera vez el número de negocios irregulares ha caído” en la ciudad.

Los agentes de la Unidad de Barrios Rurales han decretado la práctica totalidad de los cierres y han impuesto 129 denuncias. Junto a ellos, el Seprona, la Policía Nacional, la Inspección de Trabajo, y los servicios de Industria y Empleo y de Control Ambiental de la DGA han puesto en común su trabajo para coordinar esfuerzos. Atarvez destaca también la importancia de hacer pública su labor. “Se ha corrido la voz y ha salido en prensa, eso nos ha venido muy bien para que incluso los clientes de los talleres ilegales sean conscientes de los riesgos que corren”, explica Durán al periódico El Heraldo.

Sin embargo, la actividad de estos negocios irregulares está lejos de erradicarse por completo. Según la responsable, “si bien en la capital se ha mejorado, ahora se están desplazando a La Cartuja, Cuarte, Cadrete, Pastriz,...”. Las denuncias reflejan que, aunque todavía se encuentran infracciones en distritos de la ciudad como Casablanca o Las Delicias, la mayoría se ubican en polígonos industriales, barrios rurales y el área metropolitana.

Las naves industriales, los garajes privados y los chalets sirven para instalar este tipo de servicios al margen de la ley. En la mayoría de casos se les acusa de ofrecer un servicio sin la correspondiente licencia municipal, sin la autorización administrativa que concede la DGA por actividad industrial, o sin estar inscritos en el registro de gestión de residuos peligrosos. Además, se persigue el fraude fiscal y el laboral que conllevan.

Hasta la creación de este grupo de trabajo, se calcula que en la provincia de Zaragoza daban este servicio clandestino unos 300 establecimientos. Más de 120 negocios legales tuvieron que cerrar mientras aumentaba la facturación de las tiendas de recambios.