Detrás de un Ferrari Testarrosa, un Alfa Romeo Spider o incluso de un Peugeot 406 coupé se escondía el genio de un diseñador e ingeniero italiano, Sergio Pininfarina, que falleció anoche a la edad de 85 años después de una larga enfermedad.

Pininfarina falleció en su vivienda de Turín. Su nombre está ligado al diseño de coches italianos y a Ferrari, pues la firma Pininfarina, compañía familiar dedicada al diseño y la construcción de automóviles -donde el ingeniero trabajó gran parte de su vida- ha diseñado algunos de los coches más sofisticados y aclamados de la famosa escudería de Maranello, como el Scaglietti o el 599 GTB. La marca Pininfarina también trabajó en otras áreas creativas en la que el ingeniero contribuyó a los diseños de coches como el Peugeot 406 coupé, el Ford streetka, el Lancia Gamma y el Cadillac Allanté.

Nacido el 8 de septiembre de 1926, Sergio Pininfarina siguió la vocación de su padre, Battista "Pinin" Farina y pasó gran parte de su vida trabajando en el diseño y la construcción de automóviles. Fue presidente de la patronal italiana Confindustria de 1988 a 1992 y fue hasta su muerte senador vitalicio del Parlamento de Italia, tras ser nombrado en 2005 por el entonces presidente del país, Carlo Azeglio Ciampi.