El consejo europeo de Transportes estudió y rechazó el pasado día 20 de diciembre una iniciativa de la Comisión Europea (CE), que preveía la obligatoriedad anual del paso por la ITV para los vehículos de más de 6 años de antigüedad, acortando el periodo establecido actualmente en España que es de 9 años. Además la propuesta de la Comisión Europea suponía una revisión más exhaustiva, endureciendo las normas mínimas de inspección de vehículos vigentes, apenas actualizadas desde 1977, además de extenderla a ciclomotores y motocicletas.


Los Veintisiete se han mostrado reacios a aceptar la mayor parte de las medidas, de manera que las ITV seguirán rigiéndose por las normas actuales, que ofrecen a los países un mayor margen para determinar la periodicidad de los controles.
"Soy ambicioso y nuestra propuesta era ambiciosa", ha declarado Siim Kallas, vicepresidente de la CE y responsable de Transportes, quien ha lamentado que los países miembros se hayan mostrado contrarios a buena parte de sus iniciativas ya que cada día mueren en las carreteras europeas cinco personas en accidentes de tráfico causados por fallos técnicos, según datos de la propia CE.