Repsol y la empresa coreana SKL han colocado la primera piedra de un proyecto que supondrá la construcción de la mayor planta de fabricación de lubricantes de última generación "de base 3" en Europa, utilizados en automoción de alta gama.


La construcción de esta planta en Escombreras se asienta en una inversión de 250 millones de euros, con una participación del 30 % de parte de Repsol y, hasta el momento, la mayor inversión de una empresa coreana en España. La producción de lubricantes en esta planta abastecerá el 40 por ciento del consumo europeo de este tipo de lubricantes y el 20 por ciento del consumo mundial y dará trabajo tras su puesta en funcionamiento a 160 personas.
Los vehículos europeos deberán usar obligatoriamente este tipo de lubricantes a partir del 2.014 para adaptarse a las nuevas normativas, economizando combustible y reduciendo las emisiones de dióxido de carbono.
El presidente de la comunidad autónoma de Murcia, Ramón Luis Valcárcel, ha mostrado su satisfacción por este proyecto que, ha dicho, "generará riqueza y empleo", y convertirá a la región en un punto de referencia para Europa en la fabricación de lubricantes más ecológicos, competitivos, eficientes y económicos.