El calendario 2012 de Standox, titulado "Belleza atemporal", ha sido galardonado con un importante premio en los prestigiosos Premios Internacionales de Fotografía (IPA). El fotógrafo Dirk Krüll, de Düsseldorf, que realizó las fotos del calendario, obtuvo el primer puesto en la categoría "Publicidad: Profesionales de la Automoción". Estos premios se celebran anualmente.

Standox lleva 30 años publicando su famoso calendario de pared, de edición limitada. Para el calendario "Belleza atemporal", Dirk Krüll fotografió coches en lugares que despiertan una fascinación especial por su conexión con el pasado. Cada imagen es una combinación perfecta del espacio, la luz y un coche de época que ha tenido un mantenimiento profesional a lo largo de los años.
Dirk Krüll ha diseñado cinco calendarios para Standox (incluido el de 2013) y todos han despertado una gran expectación en los certámenes internacionales donde se han presentado. El calendario de 2010, "Fantasías de color", también obtuvo una mención especial en los Premios Internacionales de Fotografía.

Precisamente Dirk Krüll, junto al diseñador Lutz Menze, han creado el calendario 2013 de Standox, con el título "Coches y Cultura". La idea en que se basa es simple. Debido al corto ciclo de los modelos de coches, éstos están profundamente influenciados por las tendencias de moda y por el panorama general de la época en el que se han fabricado. Así, muchas veces sucede que el espíritu y la mentalidad colectiva de la época se reflejan en los acabados de pintura y los embellecedores cromados. Tomemos como ejemplo las limusinas norteamericanas de los años 50, que encarnaban a la perfección la ferviente confianza en el progreso, característica de esta época.

Para las 12 fotos del calendario 2013 de Standox, Dirk Krüll y Lutz Menze se han inspirado en diversas fuentes: la arquitectura, la música y el cine, la moda y la publicidad. También han tenido en cuenta el arte contemporáneo y algunos acontecimientos históricos ocurridos en los años 60 y 70, como el aterrizaje del hombre en la luna. Cada una de las imágenes presenta elementos de la época concreta en la que se construyó el coche clásico, unas veces de forma directa, otras de forma más implícita y, a menudo, con un punto de ironía.