El paragolpes es, con gran diferencia, la pieza más afectada en los incidentes que afectan a la carrocería de un vehículo. Desde un roce provocado al estacionar hasta un gran siniestro, el taller de chapa y pintura del automóvil sabe que de todo el trabajo que se esconde tras cualquier reparación, el usuario casi siempre atenderá sobre todo al acabado de la pintura.

Aunque el resultado final depende de muchos factores, a la hora de pintar un paragolpes nuevo todo tiene que empezar necesariamente por la base: una buena imprimación es fundamental. En Phira desarrollan sus paragolpes pensando en la máxima calidad de una forma integral, desde la elección de la materia prima y la precisión del diseño hasta finalizarlos con la mejor imprimación. De esta manera, el profesional se ahorra un paso fundamental del proceso, con la garantía de Phira y la tranquilidad de poder centrarse en la aplicación del tono de pintura y el barniz necesarios.

Para conseguir la mejor imprimación, el especialista en paragolpes, con la certificación de calidad de Centro Zaragoza, lleva a cabo un riguroso control de los diversos procesos de aplicación de la misma, resultado de una experiencia de más de 50 años fabricando paragolpes para la posventa multimarca.

  • Flameado: Phira aplica calor en la superficie de la pieza para modificar su estructura molecular, de forma que se abren los poros y se mejora la adherencia de la imprimación.
  • Factor bicomponente: la composición del material de la imprimación proporciona una resistencia óptima a los disolventes utilizados para limpiar el paragolpes antes de pintar, así como la adherencia necesaria entre la propia imprimación y la pintura de acabado.
  • Gramaje: se aplica una capa de imprimación con el grosor adecuado para resistir el lijado de preparación del paragolpes que realiza el taller.