Knud Tiroch, de la conocida empresa de tuning, restauración y personalización de vehículos Tiroch Art, ha sido el artista elegido por Spies Hecker para poner a prueba y llevar al límite las capacidades de los productos y sistemas de la marca alemana. Y el impresionante resultado de este desafío es el Volksrodder, un Volkswagen Escarabajo que ha vuelto a la vida desde el desguace para convertirse en un deslumbrante "hot rod" al más puro estilo americano.

 

El Volksrodder lo tiene todo: motor potente, neumáticos deportivos, carrocería cortada y un diseño para rodar pegado al suelo. "El Escarabajo es un coche que ha acompañado a la gente a lo largo de los años, de una generación a otra", comenta el artista aerógrafo austriaco Knud Tiroch sobre su proyecto, por lo que sin duda ha sido todo un desafío dotarlo de un aspecto tan potente y transgresor que nada tiene que ver con el movimiento hippy con el que se asoció este vehículo en los años 60.
Este artista austriaco lleva muchos años transformando automóviles americanos de los 60 con motores muy potenciados, conocidos como "muscle cars" y "hot rods". En su garaje de Hot Rods en Viena, Knud y su hijo Dominic dieron nueva vida a este Escarabajo 'Pretzel', que encontraron en un desguace sin las aletas delanteras y completamente desahuciado. Eso no fue obstáculo para que los
Tiroch se dieran cuenta de su potencial y decidieran iniciar este proyecto de transformación.
La idea de los Tiroch coincidía con la del equipo de Spies Hecker: "si crees firmemente en algo, algún día se hará realidad", por lo que se llevaron el coche a Colonia, la sede del fabricante alemán de pinturas para automóviles y acometieron el proceso de reconstrucción y restauración de la carrocería con la ayuda del sistema Permayd Hi-Tec, que ha demostrado estar a la altura de las expectativas, con un rendimiento sobresaliente en todas las aplicaciones.
El acabado de la carrocería incluye múltiples motivos, con especial importancia del logo especialmente diseñado para el Volksrodder. En su interior, se ha empleado mucho aluminio cepillado y latón. También se instalaron los asientos de un bombardero con el objetivo de crear un conjunto muy retro, que entroncara con los orígenes de este Escarabajo.
Las ventanas son de vidrio solar rojo para proteger a sus ocupantes de la radiación UV y, según Knud Tiroch, recuerda "las carreras de alta velocidad en las salinas de América, como la del lago salado de Bonneville". La posición del motor de 700 CV es la típica de los Hot Rods. Originalmente el motor de este modelo estaba en la parte trasera, pero en la reconstrucción se colocó en la parte delantera siguiendo la estética Hot Rod y acentuándolo con las piezas cortadas de la carrocería.
Otros detalles importantes del proyecto solo se detectan al examinar el vehículo con detenimiento. Un buen ejemplo de ello es el panel inferior del suelo, que se ha decorado con grafitis inspirados en el Muro de Berlín, entroncando de nuevo este proyecto artístico con la historia alemana.
Sin límites
Desde el punto de vista técnico, el proyecto Volksrodder fue todo un desafío para el equipo de Spies Hecker, aunque el sistema y los productos Hi-Tec demostraron estar a la altura del reto, logrando un acabado espectacular.
"A pesar de la carrocería antigua de acero desnudo y de las nuevas piezas plásticas, conseguimos aplicar un acabado absolutamente perfecto". No es para menos, ya que Knud Tiroch lleva 30 años trabajando con Spies Hecker. "Realmente valoro a esta gente, con sus conocimientos de pintura y su compromiso", destaca el artista austriaco, orgulloso de su última proyecto común. "Para mis proyectos, necesito las mejores soluciones técnicas disponibles en el mercado. Para el acabado, no dudé en elegir el sistema de alto rendimiento Hi-Tec".