Durante una temporada de Fórmula 1, más de 1.400 millones de telespectadores de todo el mundo ven el trabajo de aerografía que lucen los monoplazas F1 W09 EQ Power de la escudería Mercedes-AMG Petronas Motorsport, a medida que el equipo trabaja durante el calendario de 21 carreras.

El equipo Mercedes-AMG Petronas Motorsport, con sede en Brackley (Reino Unido), es la única que en la recta de boxes luce un acabado con complejos degradados de color y difuminados. Para ello confía en la aerografía, que es una parte fundamental de los procesos de su taller de pintura. Spies Hecker, una marca de pintura de Axalta, es un socio integral para el equipo y durante más de cuatro años ha suministrado la pintura para el monoplaza W09 EQ Power y los anteriores coches de carreras “Flechas de Plata”, ganadores de los últimos campeonatos.

En palabra de Andrew Moody, jefe del departamento de pintura y artes gráficas de Mercedes-AMG Petronas Motorsport, “utilizamos la aerografía para las cuatro líneas de brillo en verde y azul, para los difuminados y degradados del plateado al negro, y también para pintar la emblemática estrella de Mercedes-Benz en la delantera y a cada lado de la cubierta del motor. Por eso, nuestros pintores tienen experiencia no sólo utilizando una pistola convencional, sino también el aerógrafo. Siguen unos procesos definidos en nuestras hojas de trabajo, en las que se detalla el qué, cómo y porqué, y se incluyen todos los productos Spies Hecker necesarios”.

El taller de pintura emplea diferentes productos Spies Hecker. Empiezan aplicando la imprimación fosfatante Priomat Wash Primer 4075, y luego utilizan o bien Permasolid Imprimación-Aparejo HS Vario 5340 o Permasolid Aparejo HS Performance 5320, un aparejo 2K HS lijable, de secado rápido. Permasolid Barniz HS Speed 8800 se usa en piezas que se han de secar rápido, mientras que para el resto de piezas cuentan con Permasolid Barniz HS Optimum Plus 8650.

Los aerógrafos que se utilizan en el taller de pintura son herramientas pequeñas y precisas, que funcionan con el mismo aire comprimido que se usa con las pistolas convencionales, pero con una presión mucho más baja y una manguera de aire de diámetro mucho más pequeño. El aire pasa a través de la cámara dentro del aerógrafo mientras la pintura, que está en un depósito interconectado, se alimenta por gravedad dentro de la cámara de mezcla interna. La pintura se atomiza gracias a la velocidad del aire y pasa a través de la boquilla directamente a la pieza del monoplaza.

Las pistolas son de doble acción, lo que significa que el pintor ha de presionar el pequeño gatillo que hay en la parte superior del aerógrafo con el dedo índice para liberar el aire, y luego tirar hacia atrás el gatillo para permitir que la pintura fluya. Cuánto más se tira el gatillo hacia atrás, más pintura se atomiza a través de la boquilla y cuanto más se presiona el gatillo, más aire fluye. El efecto de la pintura también se puede cambiar aumentando o disminuyendo la distancia entre el aerógrafo y la pieza que se está pintando.

“En comparación con el uso de una pistola convencional, los pintores han de tener bastante paciencia, utilizar el aerógrafo con moderación y trabajar con el gatillo de manera diferente”, asegura Andrew Moody. “Como norma general, siempre deberían empezar y acabar sólo con aire y trabajar con un muy alto nivel de confianza y destreza, porque cuando usamos el aerógrafo es un momento muy avanzado en el proceso de pintado y, si cometemos un error, puede plantear problemas en un entorno como el nuestro, que está sometido a una gran presión. La aerografía ha de ser absolutamente natural para ellos”.

La estrella de Mercedes-Benz que adorna la delantera es una de las zonas del coche más complejas. Para pintar la estrella se sigue un proceso de 16 pasos, cada uno de los cuales incluye hasta cinco fases diferentes. Para trabajos de mayor precisión, el aerógrafo se utiliza con una boquilla cerrada de 0,5. Así consiguen crear un efecto tridimensional con bordes nítidos y claros. Los pintores han de utilizar mascarilla de protección para controlar y contener cualquier exceso de pulverización.

También se aerografían las líneas pintadas en verde y azul, que son la representación visual de un flujo de aire a lo largo del vehículo, desde la aleta delantera, pasando por el lateral del chasis hasta la aleta trasera. Andrew explica que “empezamos con una 'plantilla' para perfilar la forma exacta, pero luego los pintores aerografían a mano alzada utilizando una boquilla abierta de 0,8. Han de ser absolutamente coherentes, pero con un medio altamente creativo como es la aerografía, que es un verdadero desafío. Un pintor no puede añadir un pequeño toque al final de una línea porque todo tiene que ser coherente e idéntico”.

Los aerógrafos se limpian como las pistolas, pero en su propio sistema de extracción especial. Al menos dos veces por semana, los pintores desmontan los aerógrafos para limpiarlos y revisar los componentes internos, incluyendo las juntas tóricas.