Los barnices tintados y los selectos y modernos colores tricapa, como el blanco perlado brillante, son cada vez más habituales y, por tanto, los pintores tienen que irse familiarizando con este tipo de acabados. Pero la reparación de un acabado tricapa o con pigmentos especiales, o de un barniz tintado, es una tarea exigente y difiere bastante del proceso de repintado habitual, tanto en lo que se refiere a la propia reparación, como a la hora de calcular el tiempo y los materiales necesarios y el coste total de la reparación. Aquí es donde el pintor realmente puede demostrar su destreza.

Cuando se trata de colores poco habituales, antes de hacer el presupuesto es necesario identificar el código del color. De este modo, el pintor puede conocer desde el principio si el vehículo tiene un acabado especial. Armin Sauer, experto en colorimetría y responsable de Formación en Standox, afirma: "Sólo cuando sé cómo se creó la capa de color puedo calcular los materiales, el tiempo y el coste de la reparación, y presentar al cliente un presupuesto realista. Así, por ejemplo, en el caso de los colores tricapa, necesito conocer las características especiales de la pintura y cómo se aplicó".

La fase de preparación requiere más tiempo ya que se han de pintar las muestras, y esto se ha de tener en cuenta de cara al presupuesto.

En caso de necesitarse pigmentos especiales, el pintor deberá comprobar si tiene en stock. Quienes utilizan el programa Standowin de Standox cuentan con una clara ventaja en este sentido. Tras haber introducido información como el código del color, el fabricante, el modelo, el año de fabricación del vehículo y/o el nombre del color, el programa localiza la fórmula. En la actualidad, si un color contiene una base de mezcla especial, aparece indicado en la fórmula. Y a partir de la 2ª actualización de 2012 del programa, antes de enviar los datos a la balanza, aparecerá un mensaje en pantalla indicando que la fórmula contiene un tinte especial.

Sauer recomienda pintar una muestra antes de reparar cualquiera de estos complejos y novedosos colores. Para ello, se pintan tres muestras con el color de base, y se dejan secar. Después, se aplica una primera pasada en las tres muestras. Luego se aplica una segunda pasada en dos de las muestras y, a continuación, se aplica una tercera pasada en solo una de las muestras. Finalmente, se aplica una capa de barniz en las tres muestras, que se guardarán debidamente identificadas y pasarán a complementar la documentación del color del taller. De este modo, la información estará disponible cuando se tenga que reparar ese mismo vehículo u otro del mismo color. "A la hora de reparar colores difíciles, unas buenas muestras pintadas son una herramienta extraordinariamente útil para evitar fallos en el repintado, pérdidas de tiempo y gastos adicionales".

En el caso de colores con efectos especiales, tres son los factores a tener en cuenta a la hora de elegir el procedimiento de repintado: el color del substrato, el tamaño de la zona dañada y su ubicación. Tanto el grosor de capa como el número de pasadas influyen en la refracción de la luz y en el aspecto final del acabado. Para garantizar que la reparación resulte imperceptible y que el efecto del acabado sea uniforme, los expertos de Standox recomiendan usar la técnica de difuminado para acabados tricapa con efecto perlado. Si en una reparación fuese necesario sustituir un panel por otro nuevo, en el que no es posible -o no conviene- aplicar un pintado al corte, el color se puede difuminar con el de los paneles contiguos.