ANFAC, Ganvam y Faconauto destacan que la caída de la demanda en noviembre responde a varios factores: a una corrección del adelanto de las compras que se vivió en julio y agosto por efecto de la entrada en vigor de la nueva normativa de emisiones WLTP; a una incidencia en los sistemas de registro de la DGT en los últimos días; y a la incertidumbre que vive el mercado sobre cómo se desarrollará el sector y la economía en los próximos meses. “Los consumidores están retrasando su decisión de compra de vehículos a la espera de que se aclare el entorno de posible desaceleración económica y al respecto de las restricciones a los automóviles de combustión”, señalan en su balance.

La caída fue común a todos los canales, si bien es el canal de alquiladores el que registra una disminución más importante, con un 28,4% de reducción de compras. Pero son los particulares, el grueso del mercado, los que más llaman la atención, con una caída del 10,6% después de meses de crecimiento. En el acumulado del año, la tendencia sigue en positivo para las ventas de turismos y todoterrenos, con un crecimiento del 8% y 1.222.147 unidades.

Los consumidores están retrasando su decisión de compra a la espera de que se aclare el entorno de posible desaceleración económica y al respecto de las restricciones a los automóviles de combustión

En el segmento de vehículos comerciales ligeros, las matriculaciones ascendieron a 17.639 unidades en noviembre, cifra que supone una caída del 3,3% en comparación con el mismo mes del pasado año. La incertidumbre también afecta a estos modelos, muy ligada su venta al transporte de mercancías de última milla, el e-commerce y la situación económica en general. En los diez primeros meses del año, las ventas de vehículos comerciales ligeros crecieron un 7,5%, hasta las 196.389 unidades.

El canal de empresas aumentó su peso en el mercado total en el mes de noviembre, recogiendo el 54,7% de todas las entregas, hasta las 9.646 unidades, acumulando un crecimiento del 10,7% en lo que llevamos de año.

Por su parte, las matriculaciones de vehículos industriales, autobuses, autocares y microbuses alcanzaron las 2.554 unidades el pasado mes, lo que supone una bajada del 20,7% respecto a noviembre de 2017. En el acumulado desde enero, este tipo de vehículos han alcanzado las 26.073 unidades registradas, lo que se traduce en una caída de las comercializaciones del 1% en comparación con los primeros once meses del año pasado.

El mercado en diciembre debería comportarse mejor porque estacionalmente suele ser bueno: los concesionarios están cerrando objetivos y “limpiando” su stock, y eso se traduce en mayores promociones para los compradores

Noemi Navas, directora de Comunicación de ANFAC, explica que “los datos de noviembre muestran que hay debilidad en la demanda de vehículos, sobre todo en el canal de particulares. En parte, porque todavía no se han compensado la demanda adelantada por el WLTP. Y, además, esto responde, sin duda, a la incertidumbre que vive el mercado y los consumidores. Las distintas noticias sobre prohibiciones y restricciones a los vehículos de combustión sumados a las previsiones económicas, que hablan de menor crecimiento para el año que viene, afectan a la decisión de compra. La confianza del consumidor se está deteriorando, así como la expectativa de crecimiento económico. El cliente, en este entorno, opta por ser prudente y esperar. Sólo confiamos en que esta espera no tenga el efecto negativo de incrementar las ventas de vehículos antiguos porque afectaría negativamente sobre la renovación del parque automovilístico y, a la vez, sobre su impacto medioambiental”.

Según Raúl Morales, director de comunicación de Faconauto, “como veníamos advirtiendo, los datos de matriculación de vehículos de noviembre confirman el parón del mercado, que ya encadena tres meses consecutivos con caídas. El retroceso de noviembre ya no es achacable a la entrada en vigor del nuevo protocolo de emisiones, como pasó en septiembre y octubre, sino principalmente a la desconfianza que está provocando en el consumidor el clima negativo alrededor de la automoción. Los concesionarios están detectando entre los compradores incertidumbre porque, en muchos casos, no saben ni qué coche adquirir ni cuándo, por lo que retrasan su decisión de compra. El mercado en diciembre debería comportarse mejor porque estacionalmente suele ser bueno: los concesionarios están cerrando objetivos y “limpiando” su stock, y eso se traduce en mayores promociones para los compradores. Mantenemos nuestra previsión de acabar el ejercicio en 1,3 millones de vehículos matriculados, un 7% más que el año anterior. En cualquier caso, si no somos capaces entre todos de ir calmando el ambiente alrededor del sector y de centrar los mensajes para acabar con la incertidumbre del comprador, el arranque de 2019 puede seguir con la tendencia negativa actual en las ventas de coches”.

Para Elías Domingo, director de Comunicación de Ganvam, “las matriculaciones siguen cayendo, siguiendo la tendencia comenzada en septiembre. Esperamos que diciembre sirva para cerrar un año que en términos globales ha sido bueno y que, por lo tanto, tengamos una subida del 10% sobre las ventas de 2017. El mercado está viviendo un momento convulso por anuncios que no ayudan, como el del futuro de los combustibles, pero aun así somos optimistas con los datos de diciembre”.