Volkmar-DennerRobert Bosch GmbH se ha dedicado a lo largo de sus 126 años de historia fundamentalmente a fabricar productos, véase sistemas de inyección y sensores, semiconductores, frigoríficos o martillos perforadores, entre otros muchos.

De hecho, como empresa tecnológica y de servicios, es un fabricante de productos de tecnología avanzada. Pero también son conscientes - señala Volkmar Denner, nuevo presidente del Grupo Bosch - que el actual modelo de negocio se encuentra frente a un cambio muy profundo: la conexión a internet, una de las tendencias globales más potentes.

Desde la creación de internet ha habido una serie de saltos tecnológicos importantes: si en un primer momento se vinculaban documentos, más tarde, con la ayuda de navegadores, los servidores podían ser empleados por muchos usuarios. Después podíamos intercambiar estructuras de datos, hasta que finalmente nacieron las redes sociales, la denominada web 2.0.

Sin embargo, la tecnología ha dado ahora un paso más allá, confiesa Denner. El ancho de banda para la transmisión de datos y la capacidad de memoria se duplicará cada dos años, aproximadamente. Éste es el motor principal que marcará el camino tecnológico del futuro, hasta llegar al internet de las cosas y de los servicios.

“Queremos unir el mundo virtual con el mundo físico. Esto significa que ya no sólo fabricaremos cosas, sino que esas cosas estarán conectadas entre sí a través de internet y que ofreceremos servicios complementarios con un valor añadido para los clientes”, expuso.

Esos componentes, conectados en red, pueden ser vehículos que recogen datos sobre el tráfico en su entorno y se intercambian informaciones acerca de atascos, o lavadoras que reciben tarifas actuales de la corriente eléctrica y únicamente se encienden cuando la corriente es más económica,…