En la Operación Salida del mes de agosto la Dirección General de Tráfico prevé 45,7 millones de desplazamientos, un 2% más que en el 2017. Respetar los límites de velocidad y las señales de circulación son las claves en las que la DGT se centrará este verano. El organismo incluirá, como novedad, cinco drones que, junto a la flota de diez helicópteros, realizarán tareas de vigilancia y control de tráfico. Un dispositivo que será aún más importante en las carreteras convencionales, donde se producen el 80% de los incidentes.

Midas, con 155 centros Midas distribuidos por el país, aporta algunas de las claves de mantenimiento del coche como medida de seguridad para estos desplazamientos. El control del líquido de frenos, la revisión de los neumáticos y un correcto uso del sistema de climatización, además de la comprobación de los niveles de aceite son algunos de los puntos que hay que tener en cuenta antes de partir hacia el destino vacacional.

- Neumáticos. Sobre todo, si la rueda es antigua, la medida de la presión antes de iniciar el trayecto es uno de los elementos de seguridad más importantes del vehículo. La presión de los neumáticos se debe realizar periódicamente y sustituirlos cuando la profundidad del dibujo de la goma sea inferior a 1,6 milímetros o sufra deformaciones, golpes o desgaste irregular. Una mala alineación de las ruedas afecta al desgaste de los neumáticos y a otros elementos de la dirección y la suspensión del coche, por lo que Midas recomienda revisar los elementos de suspensión cada 20.000 kilómetros.

- Aceite y filtro. Antes de hacer un desplazamiento largo es esencial revisar el nivel de aceite y saber exactamente cuándo fue la última vez que se cambió. Esta comprobación resulta vital para cualquier coche, pero aún más para los diésel con filtros antipartículas, ya que haremos buen uso de ellos durante los atascos que quizá encontremos en las carreteras.

- Líquido refrigerante. Con el objetivo de evitar sustos en la carretera por un calentamiento del motor del coche, hay que controlar, antes del inicio del viaje, el nivel del líquido refrigerante y su estado de conservación. Si no está en buen estado, será necesario cambiarlo.

- Circuito de climatización. Está considerado por las empresas de mantenimiento del motor como Midas como un elemento de seguridad vital en la carretera y de especial importancia en la operación salida de verano. Comprobar la carga de aire y su perfecto funcionamiento asegurará el confort y bienestar para el conductor durante las horas de conducción. También se recomienda evitar momentos de somnolencia, fatiga y distracción en las carreteras.

- Sistema de frenado. Es recomendable controlar el estado de las pastillas de freno cada 10.000 kilómetros, y es que cada frenazo provoca inevitablemente el desgaste de las piezas de fricción. Para detectar posibles fallos en los frenos, los síntomas más habituales son: variación de la trayectoria al frenar, cambios en el recorrido del pedal, falta de potencia y precisión al realizar la maniobra de frenado o encendido del testigo de frenos. Los discos de freno deben comprobarse cada vez que se cambien las pastillas y sustituirse cuando el disco esté ovalado, oxidado, arañado, presente un reborde o el espesor sea inferior al límite establecido por el fabricante. Periódicamente debe comprobarse el líquido de frenos y sustituirlo cuando la temperatura de ebullición sea inferior a la establecida.