Tras consolidar su posición en el mercado alemán, Liqui Moly pone el acento en conseguir mayor relevancia de sus exportaciones, que a día de hoy abarca más de la mitad de las cifras de ventas. “Queremos implantar el modelo exitoso de Alemania en otros países. Vamos a reforzar nuestra tendencia de internacionalización”, destaca Salvatore Coniglio, nuevo director para el Área de Exportación del especialista en aceites y aditivos.

Para ello, según el responsable, “es fundamental que en todos los países se ofrezca la mayor gama posible de los casi 4.000 productos de la química que tenemos. Además, este ambicioso plan incluye incorporar más países a los 120 mercados ya existentes”.

Salvatore Coniglio llegó a Liqui Moly en 2010 y desde hace más de diez años era director adjunto de exportación. En su posición sucede al director gerente, Ernst Prost, desde 2016 director en funciones del Departamento de Exportación. "Salvatore Coniglio conoce la empresa como la palma de su mano", afirma Prost. "Es el hombre adecuado para mantener a Liqui Moly sobre la senda del éxito internacional y para plantar cara a las grandes multinacionales del petróleo".

“América del Norte, la Península Ibérica y Sudáfrica son los únicos mercados donde nosotros nos ocupamos personalmente de las ventas”, asegura Coniglio, para quien los grupos de distribución internacionales adquieren cada vez mayor importancia. “Esto juega a nuestro favor, ya que nosotros llevamos muchos años colaborando estrechamente con ellos. Además, estamos observando un proceso de concentración de precios en el comercio mayorista. LKQ y Genuine Parts Company son tan sólo dos de los nombres más destacados. Todo ello lleva a una creciente eliminación de fronteras en el comercio. Los estados nacionales ya no tienen tanta importancia como regiones de ventas delimitadas como era el caso hace apenas diez años. Todo ello afecta a la configuración de los surtidos y la política de precios”.

Para el nuevo responsable de Exportación, Liqui Moly puede competir con empresas multinacionales. “El tamaño no lo es todo. Intentamos ser mejor que los demás: mejor servicio, más flexibilidad, conceptos más personalizados. Liqui Moly no sólo suministra aceites de motor y aditivos 'made in Germany', sino que también ofrece paquetes de servicios y marketing completos en torno a todos sus productos. Es precisamente este valor añadido el que hace que muchos clientes se decanten por nosotros”.

En cuanto al crecimiento de la compañía en el ámbito internacional, el responsable asegura que el eje debe estar en aquellos países que cuenten con el mayor potencial de ventas. “En el plano internacional son Estados Unidos, China e India, los que nos brindan unas oportunidades grandiosas. En Europa queremos crecer bastante en Italia, Reino Unido y España. Pero también queremos entrar en países pequeños, que algunos competidores abandonan en la cuneta. Las Seychelles, por ejemplo, o Nueva Caledonia”.

En lo referente a los productos, Liqui Moly quiere ampliar el surtido de productos del que se dispone en los diferentes países. “Y además de nuestro pilar del automóvil queremos conquistar también las áreas de motocicletas, vehículos industriales y productos marinos”. En resumen, concluye el director, “hay tanto puntos de partida, que nuestras oportunidades no tienen límites”.