Un nuevo almacén distribuidor de alimentos solidarios se ha inaugurado en la capital del Bages, cedido por Pirelli en los terrenos de su antigua fábrica de Manresa. Con una superficie aproximada de unos 900 metros cuadrados, el nuevo almacén es propiedad de Pirelli y ha sido cedido a la Fundación Rosa Oriol con un alquiler de carácter social. Este espacio se añade a otro de unos 1.100 metros cuadrados de superficie en servicio desde principios de julio y que Pirelli ha cedido gratuitamente.

La Fundación Rosa Oriol se encargará de la gestión del nuevo almacén, con una persona que supervisará las labores logísticas y un equipo de voluntarios, mientras que la Fundación Bancaria ”la Caixa” se hará cargo de los gastos de logística y funcionamiento. Por su parte, el Ayuntamiento de Manresa contribuirá a lo largo del año 2017 a los gastos de funcionamiento, que pasarán a ser asumidos por la Diputación de Barcelona a partir de 2018 mediante la firma de un convenio anual de colaboración.

Al acto de inauguración, celebrado el 18 de julio, asistieron como representantes de la Fundación Privada Banco de los Alimentos, su presidente, Eduard Arruga i Valeri, y el delegado en el Bages, Jaume Torras; de la Fundación Rosa Oriol, su presidenta, Rosa Tous, y Sor Lucía Caram; la presidenta de la Diputación de Barcelona, Mercè Conesa; el subdirector general de la Fundación Bancaria ”la Caixa”, Marc Simón; el director territorial de CaixaBank en Cataluña, Jaume Masana; el alcalde de Manresa, Valentí Junyent, y el director general de Pirelli Neumáticos, Daniele Deambrogio.

El acuerdo de colaboración ha sido suscrito por la Fundación Privada Banco de los Alimentos, la Fundación Rosa Oriol y la Diputación de Barcelona, con el apoyo del Ayuntamiento de Manresa, la Obra Social ”la Caixa” y Pirelli.

Tanto la Fundación Privada Banco de los Alimentos como la Fundación Rosa Oriol quieren sumar esfuerzos con la intención de optimizar el reparto de alimentos, a fin de enriquecer a nivel nutricional la dieta de las personas atendidas con más alimentos frescos. Esta mejora implica una mayor agilidad en la distribución, dado el carácter perecedero de estos productos, y llegar a las entidades ahorrando tiempo y recursos. Además, la reducción de los desplazamientos de los vehículos de las entidades hasta la sede central del Banco de los Alimentos de Barcelona supondrá una reducción del impacto medioambiental que representa la gestión logística del reparto.