Swipcar es el nombre de una startup puesta en marcha por tres jóvenes radicados en Barcelona. Su objetivo es ofrecer al cliente la posibilidad de tener un coche sin las preocupaciones que da el seguro, las ITV o llevar el coche al taller. La idea es trasladar el concepto del alquiler de viviendas a los vehículos, con alquileres desde 1 a 48 meses con todo incluido.

Según los promotores de la iniciativa, al igual que el usuario cambia de móvil cada dos o tres años, adquirir un coche no debería atar al dueño por más tiempo. "Un coche con 10 años suele estar muy desfasado. ¿Por qué no poder cambiar de vehículo cada cierto tiempo para mejorar en calidades?", se preguntan. La fórmula ya funciona en EEUU y Reino Unido.

Swipcar funciona de una forma parecida a Airbnb: ellos no disponen de coches, son los principales proveedores de coches del país los que se los facilitan. En total trabajan con Swipcar más de 150. Desde Banco Sabadell, pasando por el banco francés ALD, Athlon (del grupo Mercedes Benz) y diferentes concesionarias. "De todos ellos sólo escogemos las mejores ofertas que lanzan y esas son las que sacamos a la luz en nuestra web. Hacemos la función de comparador", aseguran. Los precios oscilan desde los 200 euros al mes "hasta lo que un cliente quiera gastarse. Pero igualmente sale más barato que comprarse un coche", especifican.

Con una previsión de 200 clientes recurrentes a final de año, estos emprendedores esperan doblar la cifra en menos de dos años. "Queremos liderar este cambio. Nos hace felices ofrecer coches al cliente de una manera fácil, sin complicaciones", concluyen.