La innovación siempre ha formado parte de Istobal, que empieza a desarrollar máquinas de lavado en los años 70. “En el 63 fue la máquina manual, la máquina automática sale diez años más tarde y nosotros somos de las últimas empresas que se meten en este sector en Europa, por lo tanto teníamos mucho recorrido todavía hasta alcanzar a empresas alemanas o italianas que llevaban años desarrollando producto. Dedicamos muchísimos tiempo a completar gama, a completar experiencia, conocimiento y a llegar a él”, asegura Yolanda Tomás, consejera delegada en Istobal, en una entrevista al portal Valenciaplaza.com.

Según la responsable, “durante unos años tuvimos una ventaja en costes muy beneficiosa porque nos permitió expandirnos a nivel internacional como un producto con un precio bastante competitivo. Sin embargo, a finales de los 90 vemos que eso se va a perder y que hay que apostar mucho por el producto, un aspecto que siempre se ha cuidado mucho, porque nosotros fuimos fundados por un inventor, mi abuelo”.

“En la época de crisis, donde algunos mercados se hundieron -entre otros el español-, decidimos apostar por producto, e incluso incrementar nuestra inversión en I+D, de forma que queríamos abarcar una gama completa para atender a nuestro cliente final en cualquier necesidad que tuviese. En el departamento hay más de 40 ingenieros y disponemos de muchos recursos y posibilidades. Tenemos 30 patentes y muchas de ellas las hemos conseguido en los últimos años”, añade Yolanda Tomás.

Desde el punto de vista del cliente final, la consejera delegada cree que, aunque los usuarios siempre han querido lo mismo, que es lavar el coche, hay dos tipos. “Uno quiere un servicio cómodo, rápido, intuitivo y sencillo. Eso no creo que haya variado mucho. Hay otro tipo de usuario que cuida más su coche, que lo mima más, pero en general sí que es un poco más exigente, está más atento a los programas que pueda tener el puente, pregunta más e incluso les gusta usar centros de lavado donde ellos mismos se limpian el vehículo. Lo que sí ha cambiado es que la gente es más digital, utiliza el pago por app y le gusta tener lo que compra lo más personalizado posible”.

Dentro de los retos del futuro en el lavado de coches, desde Istobal están intentando empezar a trabajar en el coche conectado y una de las cosas a las que conectar es a la máquina de lavado. “Todo ese tema de conectividad lo tenemos muy presente, intentamos estar al tanto de cómo evoluciona el sector y de trabajar con empresas que trabajar en este sentido. También el coche eléctrico puede suponer un cambio de escenario para nosotros”, asegura Yolanda Tomás, al igual que el carsharing, “muy interesante porque el coche se utiliza de otra forma y es un escenario diferente”.