El fabricante de neumáticos Michelin ha hecho públicos sus resultados de 2011, en el qie obtuvo un resultado operativo antes de elementos no recurrentes de 1.320 millones de euros, un 12,3% de las ventas netas. Además, su resultado operativo es de 1.320 millones de euros ( 36% comparado con 2011), antes de elementos no recurrentes, lo que refleja las fortalezas del grupo que, seún sus responsables se reumen en la implantación mundial, una fuerte rentabilidad de las actividades de especialidades, un posicionamiento premium y la calidad de su dirección con un fuerte efecto favorable de los precios y un efecto negativo limitado del coste de las materias primas.

Mejora de la rentabilidad de camión y volúmenes a la baja de un 8,3%, en el contexto de unos mercados europeos debilitados.

De cara a 2012, en el contexto de unos mercados siempre inciertos, principalmente en Europa, la presencia mundial del Grupo en todos los segmentos del mercado es una ventaja. Para reforzar su posición. Michelin continúa con su ambicioso programa de inversiones que deberá situarse cerca de 2.000 millones de euros en este año. El Grupo fija sus prioridades en el desarrollo de nuevas capacidades de producción en las zonas en crecimiento, la productividad industrial en los países maduros y continuar con la innovación tecnológica.

Con la confianza de sus fortalezas, Michelin confirma su objetivo para este año de un resultado operativo, antes de elementos no recurrentes, con evolución al alza. Tras la caída de los mercados en el primer semestre, se espera que los volúmenes anuales bajen entre un 3% y un 5%. Esta evolución deberá compensarse por la reducción de costes de las materias primas y de los efectos positivos de las paridades monetarias. Michelin confirma su objetivo de generar un cash flow libre positivo, sin tener en consideración el impacto de la venta de una propiedad inmobiliaria en París.

En lo que respecta al mercado de posventa del segmento consumer, en Europa el mercado cae un 11%, sobre una base de comparación elevada del inicio de 2011. Tiende a los niveles de 2009, en un contexto incierto marcado por la reducción de stock de los distribuidores y el esperado retroceso del mercado de invierno.

En América del Norte, la demanda decrece un 3%, en un entorno contrastado, marcado por la bajada costes de los carburantes, la relativa estabilización de las distancias medias recorridas y la erosión del índice de confianza de las familias. Todo ello en comparación con el fuerte inicio de 2011y con las reducciones de stock de los distribuidores sufridas en el primer trimestre.

En Asia los mercados se mantienen globalmente estables. La demanda china aumenta un 4%, a pesar de la disminución del ritmo de crecimiento económico. El mercado se retrae en Japón (-6%) y en Corea, economías más orientadas hacia la exportación y perjudicadas por la debilidad del euro y la incertidumbre económica.

En Sudamérica, el mercado es estable en conjunto, con fuertes disparidades por países. En Brasil, se logra una ligera subida ( 3%), gracias a las ventas "sell out" de los distribuidores a sus clientes finales, que se mantienen a niveles de 2011.