Bosch espera este año que el negocio de movilidad de la compañía aumente las ventas de su negocio diario en un 4% y, por tanto, continuará creciendo el doble que la producción de vehículos. Bosch genera una cuarta parte de sus ingresos por ventas de la tecnología para vehículos comerciales, desde furgonetas hasta camiones de 40 toneladas. El principal impulsor es su negocio de propulsión para vehículos comerciales. Las ventas globales de sistemas de inyección diésel crecieron un tercio en 2017, y aún más en China.

La visión de Bosch es que el transporte de mercancías por carretera del futuro debería de estar libre de emisiones, de accidentes y de estrés. Una meta importante para la compañía es conseguir que la propulsión de los vehículos comerciales sea más eficiente y, por lo tanto, reducir el consumo de combustible, así como las emisiones de CO2 y óxidos de nitrógeno. Para lograr este objetivo, Bosch trabaja para desarrollar aún más las soluciones para motores diésel y alternativos.

En 2025, del 80% al 90% de todos los camiones funcionará con diésel, pero para 2030, uno de cada cuatro vehículos comerciales nuevos en el mundo (y casi uno de cada tres en China) estará impulsado eléctricamente. En este sentido, Bosch ofrece tiene una amplia cartera para la electrificación de vehículos comerciales, por ejemplo, fuentes de alimentación de 36 voltios para bicicletas eléctricas de carga, ejes eléctricos para furgonetas de reparto y propulsiones de pilas de combustible para camiones de 40 toneladas. Bosch también ofrece la electromovilidad como reequipamiento con un eje electrificado que se puede integrar en semirremolques.

Junto con la electrificación, otra área importante de crecimiento es la automatización de los vehículos comerciales. Para Bosch, la asistencia al conductor es un paso en el camino hacia la conducción automatizada. El asistente de giro, el reconocimiento del ángulo muerto y el sistema predictivo de frenada de emergencia ayudan a evitar accidentes de camión, y Bosch ofrece, entre otros productos, los sensores de radar necesarios.

Bosch también ve un gran potencial en la automatización de “plataforma a plataforma”, es decir, camiones sin conductor que circulan entre terminales. Esta tecnología tiene el potencial de aumentar la eficiencia económica de las compañías logísticas, el volumen de transporte y la seguridad. El ‘platooning', o la conducción automatizada de camiones en caravana es, en opinión de Bosch, un paso lógico en la automatización, lo que ahorra costes de mano de obra y combustible. Sin embargo, también significa que la legislación, la tecnología y la infraestructura deben cumplir requisitos más estrictos.

Cuando se trata de la logística del futuro, Bosch puede aportar una doble experiencia técnica: por un lado, su amplio conocimiento en el dominio de vehículos comerciales y, por otro, su profunda experiencia en IoT. La compañía suministra a los fabricantes de camiones plataformas telemáticas que hacen posibles actualizaciones de software o diagnósticos predictivos, lo que también abre nuevos negocios en servicios conectados. Incluso ahora, los centros de servicio de la empresa están utilizando los sistemas de sensores relevantes para monitorizar, en todo momento, el estado de las entregas de bienes especialmente críticos, incluidos bienes de primera necesidad como el plasma sanguíneo.

Bosch también utiliza Internet para automatizar el seguimiento de las entregas: los sensores de los productos y de los contenedores transfieren información sobre la posición, la temperatura y la vibración a la nube. La experiencia inicial en el campo muestra que estas soluciones logísticas en tiempo real significan que los expedidores pueden reducir sus esfuerzos de búsqueda e inventario en más de la mitad. Además, aumenta la disponibilidad de contenedores reutilizables hasta en un 30%.