Al cliente del taller lo que más le importa es que la reparación o modificación de su vehículo salga a la perfección. No obstante, el grado de satisfacción se empieza a trabajar desde que el cliente entra por la puerta hasta que sale con su vehículo reparado. Por esta razón, Loctite ofrece en su Blog Ruta 401 cinco consejos para mejorar la atención al cliente en el taller.

1. Ofrecer servicio de cita previa. Los servicios de cita previa online simplifican el proceso de recepción del vehículo, tanto para el taller como para el cliente. Al cliente le evita viajes innecesarios y el taller se ahorra tener que dar explicaciones cuando no puede atender más demanda en un momento dado. Se pueden crear servicios de cita previa a través de canales muy variados: por teléfono, a través de la web del taller, en un perfil de redes sociales o hasta por servicios de mensajería instantánea como WhatsApp o Telegram.

2. Aprovechar las redes sociales y las nuevas tecnologías. Nunca se puede obviar la importancia de Internet y de las nuevas tecnologías. Las redes sociales son especialmente importantes, ya que establecen un canal de comunicación directo entre el taller y los clientes (Facebook, Twitter, Instagram, etc.) Lo importante es que, sean cuales sean los canales de comunicación elegidos, el taller ofrezca 'feedback' a sus clientes.

3. Usar aplicaciones y herramientas de gestión. Permiten tener bajo control la organización de los diferentes aspectos del taller. La mayor parte de estas herramientas permiten llevar un control exhaustivo de todo lo relacionado con altas y bajas de clientes o vehículos, así como bases de datos con fichas técnicas, entre muchas otras funciones.

4. Brindar información de valor. Muchos clientes llegan al taller preguntando sobre piezas, averías, homologaciones de reformas y un largo etcétera de dudas que suelen asaltar al usuario de a pie. Es importante que el taller sepa dar respuesta a este tipo de preguntas, y más aún, que esté dispuesto a invertir cierto tiempo en hacerlo, lo cual nos lleva al siguiente punto.

5. Tener actitud positiva, amabilidad y empatía. No todos los talleres pueden tener un espacio y profesionales específicos para el servicio de atención al cliente. Sin embargo, esto no quiere decir que el taller no pueda mostrar una actitud proactiva y trate al cliente con amabilidad desde el primer contacto. Por ejemplo, aunque no haya recepción, cuando un cliente llegue al taller, un miembro del equipo debe atenderlo inmediatamente; se pueden establecer turnos para estar pendiente de los usuarios que visitan el taller sin dejar de lado las distintas tareas, y evitar así que los clientes potenciales se queden en la puerta esperando a que alguien le atienda.