Las altas temperaturas y el recorrer largos trayectos favorecen que determinadas piezas del vehículo se deterioren, por lo que es muy importante revisar el coche antes del viaje y pedir siempre en el taller recambios de primera marca, que garantizan la calidad. En plena operación salida, estas son algunas de las averías más comunes según la iniciativa Elige calidad, elige confianza (ECEC).

1. La batería se queda sin energía. En el mejor de los casos, el coche no arrancará al salir de casa. Si tenemos poca suerte, a lo mejor nos podemos quedar tirados en alguna gasolinera o área de servicio. En estos casos, no conviene aventurarse a realizar el cambio de batería uno mismo, como hacen algunos conductores, sino llamar a un taller profesional que nos garantice un recambio original y de confianza.

2. El aire acondicionado. Con 40º C grados a la sombra, es normal que se abuse del aire acondicionado. Esta práctica, sin embargo, puede llevar a que se deterioren las tuberías que lo transportan. Las fugas son algo muy común en este tipo de averías. Por ello, antes del verano, es recomendable revisarlas. Tampoco es aconsejable usar el aire en exceso todos los días (porque además el coche consume más). El termostato es otra pieza propensa a romperse en caso de que este sistema falle más de la cuenta.

3. Desgaste de los neumáticos. En verano, el asfalto abrasa. Está muy caliente. Tanto, que el desgaste de las ruedas es mayor. Y si a esto se añade un viaje de 700 kilómetros, el resultado es evidente. Es conveniente revisar cómo de desgastados están los neumáticos y tener en cuenta que durante el viaje se gastarán más que en invierno.

4. El sistema de refrigeración del motor. Si falla del todo, se puede afectar al bloque de motor entero. Por ello, es fundamental controlar que este sistema esté en las mejores condiciones. Con el calor, la temperatura del aceite suele ser algo más elevada. Y más si se está en un atasco. El electroventilador, la pieza encargada de refrigerar el motor si el coche está parado (y no dispone de aire por el movimiento del vehículo), es otra de las piezas más dada a estropearse en verano.

5. Alternador. Esta pieza convierte la energía mecánica en energía eléctrica; es decir, recarga la batería con el movimiento del coche. Como se ha indicado anteriormente, el uso excesivo del aire acondicionado, el sistema de refrigeración del motor y otras piezas eléctricas, contribuye a darle mucho más trabajo de lo habitual al alternador. Por ello, es otra pieza que, de estar algo deteriorada, puede averiarse. Dentro del alternador, la correa también puede romperse con el uso excesivo.

Las claves para prevenir la mayoría de estos problemas consisten en no abusar de sistemas como el de aire acondicionado y no aparcar el coche al sol, es decir, evitar que el calor pegue de lleno en el vehículo. Respecto a las piezas, lo mejor para conservarlas es realizar las revisiones cuando indique el fabricante y cambiar las piezas necesarias en el momento oportuno, también indicado por el mismo. Por ello, si se quiere una mayor garantía de fiabilidad, lo mejor es, según ECEC, mantener los recambios originales de la marca, seguir las indicaciones del fabricante y cuidar el coche frente al calor excesivo.