KPMG ha elaborado un estudio para la patronal petrolera AOP, titulado “Perspectivas para la reducción de emisiones de CO2 en España en 2030”, según el cual no será al menos hasta 2028 cuando el coche eléctrico no logre la paridad de costes con el diésel. Además, en 2030, el 27% de los vehículos seguirá funcionando con el diésel actual (ahora representan el 57%) y un 19% utilizará el diésel euro VII, mientras que la gasolina seguirá con un 19% (frente al 43% de ahora), los híbridos un 20%, los híbridos enchufables un 5%, el GLP un 4% y el eléctrico apenas un 2%.

Para llegar a ese escenario, la Comisión Europea ha trazado una hoja de ruta que pretende impulsar la transición de los vehículos con un motor de combustión convencional a los vehículos limpios, informa El Economista. Bruselas lanzó un paquete de movilidad que incluye nuevas normas sobre emisiones de CO2 destinadas a ayudar a los fabricantes a aceptar la innovación y suministrar vehículos de bajas emisiones al mercado.

La propuesta incluye objetivos tanto para 2025, con una reducción de un 15% de las emisiones respecto a 2021, como para 2030, con una reducción del 30% respecto a 2021. Pero la CE también está tramitando una directiva sobre vehículos limpios, que fomenta las soluciones de movilidad limpia en las licitaciones de contratación pública, que se suma al plan para el despliegue transeuropeo de las infraestructuras para los combustibles alternativos.