Los jóvenes españoles de la Generación Z (entre 18 y 24 años) que no tienen coche propio opinan que alguna vez han perdido alguna oportunidad de diversa índole por esta razón. Un 24% considera que esto ha podido suponer un hándicap para alguna oportunidad laboral, un 27% afirma que se han perdido algún evento social, a otro 28% les ha impedido realizar escapadas de fines de semana con amigos y a un 6% incluso les ha supuesto perder una cita.

Según un estudio realizado en Europa por Enterprise Rent-A-Car, el 39% de estos jóvenes compró su automóvil casi a la vez o poco después de obtener el carné de conducir, siendo este porcentaje ligeramente superior al de otros segmentos de edad (28% entre 25-34 años y 35-44 años).

La mayoría de los conductores españoles de la Generación Z que tienen coche propio contó con el apoyo de sus padres para salir a la carretera, y sólo un 22% de los menores de 25 años con carné pagó su primer vehículo sin la ayuda de sus padres; de hecho, el 61% de los menores de 25 años recibió algún tipo de ayuda de sus padres para comprar su primer coche, y a uno de cada seis (17%) se lo pagaron completamente.

Respecto a otros costes relacionados con el vehículo, el 26% de los encuestados menores de 25 años afirmó que pagaron ellos mismos el seguro, mientras que el resto contó con la ayuda de sus padres, que contribuyeron en un promedio equivalente a casi a la mitad de los gastos. Este porcentaje es inferior al de otros segmentos de edad, poniendo de manifiesto las diferencias generacionales (un 62% de media en el total de la población se pagó la totalidad del seguro).

A pesar de los costes, la encuesta también muestra que la Generación Z disfruta de la conducción. Un 88% de esta generación de adultos jóvenes interpreta que aprender a conducir es un "rito de iniciación", mientras que el 69% lo considera "cool" y el 84% cree que es "importante" poseer un automóvil. El automóvil es también el modo de transporte preferido para la Generación Z (56%) aunque este porcentaje es ligeramente inferior al promedio del total de la población (65%).

Por otro lado, mientras que el 83% del total de los encuestados conduce su propio coche, en el caso de la generación más joven, este porcentaje baja hasta el 61%. En el 29% de los casos, aparecen registrados como segundos conductores. En este sentido, la población encuestada considera otras alternativas para llegar a lugares donde no es posible a través del transporte público, como pidiendo prestado un vehículo a un familiar (30% de media en la población total y un 41% en el caso de la generación más joven) o alquilando un coche (23%).