Como parte de la campaña “Electric for All”, Volkswagen pondrá en circulación modelos atractivos a precios asequibles, preparando así el terreno para la revolución de los vehículos eléctricos. La ofensiva eléctrica está basada en la plataforma modular de propulsión eléctrica (MEB), desarrollada específicamente para eléctricos. La producción del Volkswagen I.D., el primer vehículo de producción en serie del mundo basado en la MEB, empezará en Zwickau a finales de 2019.

La MEB -el chasis rodante sin la carrocería ni el interior- es la clave para el "vehículo eléctrico para todos": permite una relación precio/servicio que hasta ahora era inalcanzable y será fundamental en la transformación del vehículo eléctrico de un producto de nicho a un superventas.

Tal y como explica Christian Senger, responsable de Movilidad Eléctrica de Volkswagen, la plataforma MEB aporta beneficios significativos a los clientes. "El I.D. será un hito en desarrollo tecnológico. Será el primer vehículo eléctrico totalmente conectado y con completa utilidad para el día a día que millones de personas se podrán permitir". La MEB hará posible instalar, por ejemplo, baterías más grandes, lo que ya de por si mejora notablemente la autonomía. "Gracias a la batería plana en el panel del suelo, el vehículo se aferra muy bien a la carretera, y además el espacio interior es mucho más generoso".

Además, la MEB agrupa todos los conocimientos en producción de Volkswagen: no se trata de una plataforma para vehículos con motores de combustión que ha sido modificada de forma retroactiva, sino que ha sido concebida desde el principio y sin concesiones para ser 100% eléctrica. Para finales de 2022, cuatro marcas de Grupo habrán impulsado 27 modelos MEB en todo el mundo, desde coches compactos hasta modelos de estilo de vida como el Bulli.

Todos los miembros de la familia I.D. están diseñados para la carga rápida, de forma que la batería se puede cargar hasta el 80% en 30 minutos gracias a un sistema nuevo y más potente desarrollado por Grupo Volkswagen Componentes.

En todos los aspectos, el Volkswagen I.D. será un coche eléctrico hecho en Alemania. La mayoría de las localizaciones de Volkswagen en Alemania están involucradas en el desarrollo y producción de los primeros coches eléctricos basados en la MEB, incluyendo las sedes de Grupo Volkswagen Componentes en Braunschweig, Salzgitter y Kassel. De un total de 6.000 millones de euros presupuestados para movilidad eléctrica, la compañía invertirá 1.300 millones en estas tres localizaciones.