Aema-ITV, la asociación madrileña de la ITV, explica en un nuevo post cuáles son los diez malos hábitos que habitualmente se cometen al volante.

1. “¿Cuánto hace que no miras la presión de tus neumáticos?”. Salvo que el coche sea nuevo y ya lleve los sistemas automáticos de comprobación, hay que revisar la presión. Es fácil y se puede hacer en cualquier gasolinera. Muchas cuentan con un área gratuita habilitada con un sistema de aire comprimido. Si no se hace, las llantas se estropean y se puede producir un reventón.

2. “Acelerones innecesarios”. “¿Eres de los que aceleras sin necesidad? ¿No sabes que con la introducción de los motores de inyección, la lubricación es casi inmediata?”, preguntan desde Aema-ITV. No obstante, en algunos vehículos por cuestiones de seguridad y de funcionamiento es necesario pisar el embrague o el freno para que puedas ponerte en marcha. Se recomienda circular de una forma constante y lenta durante los primeros minutos, para que no se dañe la mecánica. Evitar acelerones y frenazos bruscos puede reducir el consumo de carburante hasta un 40%.

3. “¿Mantienes girada la llave de contacto?”. “Sí. Es que a mi coche le cuesta arrancar”, contestarán algunos. Mal hecho, según la asociación. No hay que dejar la llave girada más de diez segundos. Es aconsejable esperar un poco para permitir así que el motor de arranque se enfríe y alargar su vida.

4. “¿Frenas sin necesidad?”. Otro de los errores más habituales en carretera es pisar el pedal de freno sin necesidad. Pequeños golpecitos, vengan rectas o venga curvas. No sólo es innecesario y despista al conductor que va detrás, sino que además desgastas los frenos antes de que termine su vida útil. Otro consejo es evitar las frenadas bruscas, anticipándose y reduciendo la velocidad antes de parar.

5. “Y embragas porque sí”. Porque se está parado en un semáforo y en vez de levantar el pie del pedal, se sigue pisando. Mantener la marcha puesta con el coche parado es un grave error de conducción, ya que se estará haciendo que el embrague trabaje sin necesidad. Lo que se traduce en que antes se deteriorará.

6. “¿Vas dando botes?”. Si se está en el grupo de los que le gusta la marcha, los baches, dar botes, los derrapes… que sepas que no se ayuda en nada a la suspensión del coche. Por el contrario, si el automovilista conduce suave, conseguirá que los amortiguadores duren más, lo que se traduce en mayor seguridad en carretera.

7. “Todas las luces, a punto”. “Por un faro fundido…”. A estas alturas hay que saber que las luces constituyen el principal medio de reconocimiento de otros conductores de noche, así como para prever conductas (como frenar, por ejemplo). “No te olvides. Por tu seguridad y por la de los tuyos”.

8. “¿El cinturón? Si sólo voy a la esquina...”. Una colisión a 50 km/h contra un objeto rígido equivale a caer desde un tercer piso. A una velocidad de 120 km/h, sería como caer desde el piso 14. Las probabilidades de sobrevivir sin cinturón son prácticamente nulas. El cinturón de seguridad reduce hasta un 80% la probabilidad de muerte en caso de accidente de tráfico. A pesar de todo, todavía algunos conductores no lo usan. Las consecuencias pueden ir desde lesiones leves hasta lesiones calificadas como graves. En las ITV su revisión es minuciosa, ya que prácticamente todos los defectos en este elemento son considerados graves en la inspección técnica.

9. “Pequeñas roturas en el parabrisas”. Puede ser motivo para que no pase la ITV. Es una grieta en toda regla que puede dificultar la visión.

10. “Voy a bajas revoluciones”. Porque el combustible está muy caro, se ha puesto de moda conducir a bajas revoluciones. Tiene beneficios sí, pero lo barato puede salir muy caro si no se hace bien, ya que se puede dañar el motor y acabar en el taller. “Averías, vibraciones falta de potencia,... ¡no estreses el motor!”.