Tras el éxito obtenido en la experiencia piloto desarrollada durante el curso escolar 2011-2012, la Asociación de Talleres de Madrid (Asetra), la Fundación Mutua Madrileña y la Fundación Exit preparan la segunda convocatoria del "Proyecto Jóvenes Profesionales", que tiene por objetivo apoyar la formación práctica en talleres de automóviles de jóvenes que estén cursando el primer grado de Formación Profesional y se comprometan a continuar estudiando en el siguiente nivel formativo. De este modo, se les ofrece una experiencia pre-profesional becada para mejorar su capacitación técnica, su motivación para seguir formándose y sus posibilidades de incorporación a la vida laboral.

La Fundación Mutua Madrileña, con el apoyo de Asetra, concede 12 becas a alumnos de varios centros educativos que estén formándose en la reparación de chapa y pintura de vehículos de forma que compaginen su formación con la realización de prácticas en talleres seleccionados por Asetra.
Los jóvenes seleccionados asistirán tres horas diarias al taller (de lunes a viernes entre los meses de noviembre y junio) después de salir de su centro educativo y serán evaluados trimestralmente. Recibirán una beca que oscilará entre 125 y 180 euros mensuales.
La Fundación Exit se encarga del diseño del programa, su metodología de acompañamiento y el seguimiento tutorial. Por su parte, Mutua Madrileña, además de financiar las becas a través de su fundación, apoya el desarrollo del proyecto con la colaboración de algunas de sus trabajadores que participarán como voluntarios en el programa. Asetra colabora con su fondo social en la financiación de las becas, informa a los talleres de la iniciativa y selecciona los centros de trabajo en los que se desarrollen prácticas de acuerdo con criterios técnicos y de proximidad.
El programa, apoyado por la Consejería de Educación y Empleo de la Comunidad de Madrid, se basa en modelos educativos desarrollados en otros países de Europa, como el Modelo Dual Alemán. En ellos se ha comprobado que la colaboración a largo plazo entre el mundo educativo y el mundo empresarial tiene un impacto positivo en la calidad de los programas de Formación Profesional.