Los talleres españoles han enviado al desguace 1.300 turismos abandonados por sus propietarios en sus instalaciones a lo largo de 2012, un 8% más en comparación con el año anterior, según un informe presentado por la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios (GANVAM).


La crisis económica sigue empujando a los conductores a abandonar sus vehículos en el taller ya sea por no poder hacer frente a la factura o porque directamente no les sale a cuenta reparar su viejo utilitario.
El informe, que analiza por primera vez estos "abandonos" por tipo de vehículos, muestra cómo, después de los turismos, son los comerciales ligeros, con 350 unidades, los que más se tienden a 'olvidar' en los talleres tras la reparación, seguidos de las motocicletas y ciclomotores, con casi un centenar. En total, durante el pasado año más de 1.800 vehículos fueron abandonados a su suerte en los talleres, lo que supone unas pérdidas de tres millones de euros anuales para los negocios de posventa que difícilmente podrán cobrar la factura de la reparación.
Ganvam -que representa a 4.600 concesionarios/servicios oficiales y 3.000 compraventas- señala que esta mala práctica, suavizada gracias a la entrada en vigor hace dos años de la nueva Ley de Seguridad Vial, está directamente relacionada con la crisis debido al creciente envejecimiento del parque por la caída de ventas, el estiramiento de la vida útil de los vehículos y la mayor demanda de coches de más de diez años. Sólo en este periodo más de 3.000 vehículos se mandaron al desguace gracias a esta reciente normativa.
Para evitar que el número de abandonos de los vehículos vaya en aumento, Ganvam recomienda a los talleres que antes de realizar la reparación se informe minuciosamente al cliente del gasto que ésta pueda conllevar de manera que sepan a ciencia cierta si les compensa ir adelante con la operación de arreglo.
Por comunidades, Castilla-La Mancha es la región donde los talleres enviaron un mayor número de vehículos al desguace el año pasado (556), seguida de Andalucía (382), Aragón (309) y Galicia (205). A cierta distancia se encuentran Cataluña y la Comunidad de Madrid, con 54 vehículos cada una; la Comunidad Valenciana (52) y Baleares (46). Por su parte, País Vasco contabilizó un total de 37 coches, mientras que Castilla y León y Extremadura sumaron 32 y 30, respectivamente.
Por el contrario, las comunidades donde esta práctica fue menos habitual fueron, por este orden: La Rioja (2); Cantabria (3); Asturias (4); Navarra (14); Murcia (18); y Canarias (26).