Crédito y Caución prevé un aumento del riesgo de crédito de muchos de los proveedores de automoción estructuralmente más débiles a lo largo de los próximos cinco años, lo que conducirá a tensiones de liquidez, demoras en los pagos e insolvencias empresariales en el sector. De acuerdo con el último informe difundido por la aseguradora de crédito, las principales empresas afectadas serán las productoras y suministradoras de cajas de engranajes, o aquellas especializadas en motores y piezas de combustión convencionales, que entregan componentes metálicos y para sistemas de escape.

En 2017, el buen comportamiento de la industria del automóvil afronta, a nivel mundial, algunos riesgos potenciales a corto plazo, como el proteccionismo y las limitaciones del libre comercio a raíz del cambio significativo de la política económica de Estados Unidos. Pero más allá de estas cuestiones, el informe advierte de los grandes desafíos estructurales del sector, que conducirán “a una mayor demanda de vehículos híbridos y eléctricos, mientras que la cuota de mercado de los automóviles de motores de combustión disminuirá. Este cambio se acompañará por el creciente uso de diseños en metales ligeros, nuevos materiales y digitalización”.

La aseguradora advierte que “la carrera competitiva para esta fase de innovación está ya en marcha y requiere grandes gastos en I D de los fabricantes y la industria auxiliar. Ésto supone un gran desafío para la mayoría de los pequeños y medianos proveedores que suministran piezas y componentes de automóviles menos valiosos, a menudo muy dependientes de un sólo fabricante en un entorno altamente competitivo”.

“En los últimos años, las empresas más pequeñas con productos fácilmente sustituibles ya han sufrido una reducción de sus márgenes y menores beneficios”, explica Crédito y Caución en el documento. En los próximos años, “la debilidad financiera, junto con la falta de acceso a los mercados de capitales y a los inversores, podría impedirles realizar las inversiones necesarias para innovar y mejorar su cadena de valor en un entorno de mercado cambiante”.

En España, los niveles de impago son bajos, según la aseguradora, y no cabe esperar aumentos importantes en los próximos meses debido a las perspectivas positivas para el sector. En este sentido, el estudio resalta las fortalezas de la industria en España: “una base industrial sólida, liderazgo internacional, plantas de producción productivas y flexibles, un fuerte e innovador segmento de proveedores industriales y disponibilidad de trabajadores altamente cualificados”.

La automoción en España, segundo fabricante de automóviles más grande de Europa después de Alemania, representa el 20% de las exportaciones españolas. Nueve fabricantes están activos en España, con un total de 17 plantas de producción, y una industria auxiliar compuesta por más de 1.000 empresas.