El mercado de vehículos comerciales ligeros creció a un ritmo del 30,2% en julio, tras vender un total de 14.466 unidades. De la misma forma, en los siete primeros meses del año, este segmento sube un 34,7% gracias a sus 91.112 nuevas matriculaciones.

Sin duda, este segmento está siendo un reflejo de la mejora económica en las empresas, autónomos y pymes, que son los principales consumidores de ese tipo de vehículos.

 

Para la economía española es fundamental que la actividad comercial y de reparto dentro de las ciudades no pare, pues es un claro indicador que estamos en el camino de seguir con el desarrollo industrial y económico que el país necesita para crear más el empleo.

El consumo online y las compras a través de Internet es un hábito cada vez extendido en la sociedad. Este nuevo modelo de negocio está aumentando el servicio de entregas a domicilio y de reparto, lo que ha hecho, además de otros motivos, que incremente la venta de este tipo de vehículos.

Esta tendencia de una mayor movilidad asociada al consumo digital hace que este tipo de vehículos se conviertan, además de ser un elemento clave de la confianza empresarial, en un termómetro excelente para pulsar los cambios en los hábitos de consumo de la sociedad actual. Por ello, el crecimiento del mercado y su rejuvenecimiento es tan importante.