Vehículo conectado y conducción autónoma se perfilan como el futuro de la industria del automóvil, creando así nuevas áreas de negocio con nuevos jugadores y, por tanto, influyendo también los modelos de negocio existentes”. Según indica Erik Jonnaert, secretario general de ACEA, estas innovaciones “prometen una nueva era de la movilidad segura, eficiente, cómoda y respetuosa del medio ambiente”.

Pero mientras que algunos ya sueñan con coches totalmente automatizados en nuestras carreteras para el final de esta década, Jonnaert asegura que “la industria del automóvil no puede hacer frente a estos desafíos sin una estrecha colaboración con los operadores de telecomunicaciones de Europa, que tendrán que proporcionar la infraestructura necesaria comunicaciones, una cobertura de red completa y ancho de banda para millones de coches”. En su opinión, “tampoco se puede dar forma a la absorción de los vehículos conectados y automatizados por parte del mercado sin la ayuda de los políticos, que deben introducir políticas de apoyo y crear un marco regulador adecuado”.

Por eso, cuando el comisario Oettinger, a cargo de la economía y la sociedad digital de la Unión Europea, inició la Primera Mesa Redonda sobre conducción conectada y automatizada el año pasado, ACEA fue uno de los primeros en unirse. “Un año después, este diálogo entre la industria de la UE se ha formalizado en la Alianza Europea del Automóvil-Telecomunicaciones, presentada en el último Salón de París que, además de ACEA, compromete otras cinco asociaciones sectoriales, que representan a 37 empresas, entre ellas algunas de las compañías de telecomunicaciones más grandes de Europa, proveedores de automoción y todos los miembros de la ACEA.

Como primer paso, la Alianza trabaja en tres categorías de casos de uso, a través de una serie de proyectos piloto conjuntos: aspectos fundamentales de la conducción automatizada y diversos grados de automatización del vehículo; seguridad vial y eficiencia del tráfico; y digitalización del transporte y la logística. El principal objetivo de las pruebas es, según el responsable de ACEA, averiguar cómo podemos aplicar estas tecnologías sin problemas en toda Europa, además de ayudar a hacer frente a cuestiones como la interoperabilidad transfronteriza y la identificación de las inversiones en infraestructuras que son necesarias para satisfacer las necesidades de conectividad y seguridad.

Igualmente, el proyecto de la Alianza pretende “contribuir a abordar los obstáculos normativos a nivel local, nacional y de la UE, que deben ser superados si queremos que Europa tome la iniciativa en el campo de la conectividad y la automatización”, explica Erik Jonnaert. Al mismo tiempo, ayudará a desarrollar los modelos de negocio básicos que los sectores pueden desplegar para recuperar parte de las grandes inversiones que se requieren para la introducción a gran escala de estas tecnologías.

“En paralelo a este intercambio con nuestros homólogos en el sector de las telecomunicaciones, los fabricantes de vehículos de Europa también están participando en un diálogo más amplio para abordar uno de los temas clave que se establecen para dar forma al futuro de la conducción conectada y automatizada: los datos”. Según el secretario general de ACEA, las cuestiones de política que necesitan ser abordados en este campo incluyen la competencia leal, la protección de datos y privacidad, seguridad cibernética, la responsabilidad y el acceso a los datos por parte de terceros.

Para hablar del acceso a estos datos y su uso para fines comerciales, ACEA está organizando la conferencia 'Smart cars: Driven by data', que tendrá lugar el próximo 1 de diciembre, en la que participarán representantes de alto nivel de la industria del automóvil, junto con operadores de telecomunicaciones, instituciones europeas, asociaciones industriales, empresas de tecnología y organizaciones de consumidores. A través de paneles de discusión y conferencias magistrales, se debatirá sobre quién posee los datos que generan los vehículos, la infraestructura digital necesaria para los coches del futuro, cómo compartir datos de manera segura y controlada, o la forma de proteger los datos personales.