Cuestiones de innegable actualidad, que han entrado de lleno en el debate político y ciudadano, forman parte del programa técnico de la nueva edición de la Semana de la Carretera, que se celebrará en Santiago de Compostela del 29 al 31 de este mes de octubre. Es el caso del pago por uso, o de la reversión al Estado de las autopistas de peaje una vez concluidos sus plazos de concesión. Asuntos ambos con implicaciones políticas, pero esencialmente con consecuencias económicas. Como también las tiene la necesidad de la conservación viaria y las fórmulas para su financiación, siempre pendiente de una solución a largo plazo, estable y duradera.

En el ámbito de la tecnología, se debatirán la necesidad de implementar equipamiento inteligente para las carreteras, la mejora de la gestión de datos o la conveniencia de poner en juego de manera efectiva la Compra Pública de Innovación como herramienta aceleradora de nuevos servicios y productos.

Por su actualidad y transcendencia, todos estos temas ocuparán sin duda una parte importante dentro de los seis bloques en que se ha dividido el programa de esta 30ª Semana de la Carretera. Bloques que se corresponden con los seis grandes retos a los que el sector viario ha de dar respuesta en el corto y medio plazo: redefinir el modelo de gestión y conservación de la red, reducir las cifras de accidentalidad, solucionar los problemas de explotación, responder al desafío tecnológico pendiente, garantizar una movilidad eficiente y sostenible y sintonizar con las inquietudes de los ciudadanos mediante una estrategia de comunicación valiente.

Con estos retos, se da forma a un esquema de trabajo en el que se han hecho hueco, además, asuntos como el principio de “quien contamina y quien usa, paga”, o los criterios de vertebración territorial asociados sobre todo a las redes provinciales y municipales, sin olvidar el nuevo concepto de “Sistema Seguro” para la formulación de estrategias de reducción de la accidentalidad, con innovaciones como las carreteras 2+1.

Con este planteamiento, la Asociación Española de la Carretera (AEC), en su condición de entidad organizadora, y la Xunta de Galicia, como promotora, con la colaboración de la Asociación de Empresas de Conservación y Explotación de Infraestructuras (ACEX), la Asociación Española de Fabricantes de Mezclas Asfálticas (ASEFMA), la Asociación Técnica de Carreteras (ATC) y la Plataforma Tecnológica Española de la Carretera (PTC), han articulado el programa técnico de esta 30ª Semana de la Carretera, uno de los congresos de mayor prestigio de cuantos se celebran en España sobre infraestructuras viarias.

Los seis retos de esta 30ª Semana de la Carretera son:

  1. La sostenibilidad del sistema de transporte por carretera se enfrenta a importantes desafíos relacionados con el modelo de financiación y de gestión durante las próximas décadas, lo que no será posible sin alcanzar grandes consensos políticos basados en criterios técnicos y socio-económicos.
     
  2. La siniestralidad de usuarios vulnerables, el aumento de la movilidad o el agotamiento de algunas medidas implementadas en el pasado son retos a los que se enfrenta el sistema de transporte viario. El planteamiento del Sistema Seguro, la adopción de nuevas tipologías de vías, la inversión en mantenimiento y la coordinación entre administraciones son algunas de las medidas que podrán traer consigo una mejora de la seguridad vial.
     
  3. La explotación de infraestructuras viarias se enfrenta hoy en día a problemas recurrentes, pero también a nuevos desafíos de carácter normativo, ambiental, tecnológico o incluso contractual. La superación de los mismos pasará por la adopción de nuevas iniciativas y buenas prácticas.
     
  4. Los fabricantes de vehículos motorizados invierten grandes recursos económicos en mejoras tecnológicas que redundan en una conducción más cómoda y segura. El sector de la automoción no espera, por lo que si el sector viario desea aportar soluciones que optimicen las bondades de la conducción eléctrica, conectada y automatizada, deberá dar un paso adelante, tanto desde el ámbito público, como desde la empresa privada, apostando definitivamente por la innovación.
     
  5. La movilidad será segura, eficiente y sostenible o no será. Las directrices europeas y de los principales organismos internacionales así lo prescriben. El sector viario se enfrenta a la vez a un reto de cambio energético, mediante el gradual abandono de los combustibles fósiles, así como al cambio del modelo de movilidad, con la economía colaborativa y el car-sharing en detrimento del concepto de propiedad.
     
  6. El ciudadano cada vez es más consciente de sus derechos y exige transparencia en la gestión de los recursos públicos. La comunicación se ha convertido, por lo tanto, en una herramienta estratégica, no solo para informar a los usuarios, sino también para pulsar el grado de sintonía entre el sector y la sociedad.