Al elegir el color adecuado para la reparación de daños en la pintura, la luz ambiente juega un papel crucial. Por lo general, la iluminación del taller no es suficiente por sí sola para la identificación del color fiablemente. Con Standolux iQ, la primera lámpara de luz diurna de Standox, los talleres tienen ahora una solución para ayudar a evitar errores desde el principio del proceso de la reparación, sobre todo al seleccionar la fórmula de color más adecuada.

Standolux iQ no sólo puede imitar el brillo de la luz natural, sino que también permite recrear luz de nivel inferior, como la del atardecer, gracias a una segunda fuente de luz integrada. Esta opción es una ventaja porque el ajuste LED de menor intensidad permite una visualización óptima del metamerismo.

“A veces, dos colores pueden parecer idénticos bajo la luz normal del taller, pero pueden diferir entre sí de forma considerable bajo la luz de mediodía o del anochecer”, explica Armin Sauer, Colour Management Specialist de Standox para Alemania. “Este efecto se llama metamerismo y a menudo no es visible hasta que el coche está fuera del taller. Con Standolux iQ, podemos evitar que esto ocurra antes incluso de que se inicie el trabajo”.

El brillo de Standolux iQ se puede ajustar en tres niveles diferentes para adaptarse a diferentes tonos de color, tanto con los más claros como con la luz de brillo intenso, ya que evita reflejos que puedan conducir a la selección de un color equivocado. Además de apoyar la correcta identificación del color, Standolux iQ también puede ayudar antes de aplicar el barniz detectando defectos como inclusiones de polvo, marcas de lijado o pequeñas imperfecciones en el acabado.