El método escogido para efectuar la reparación de daños sobre un panel exterior de techo fabricado con material metálico depende, fundamentalmente, de la magnitud del daño que presente y de la conservación de la pintura que se pretenda conseguir, destaca Loctite en un artículo técnico en su Blog Ruta 401.

Además, la técnica escogida va asociada a la necesidad o no de tener que acabar eliminando los revestimientos, circunstancia que obliga al profesional del taller a restituir de nuevo estas capas a medida que va avanzando la reparación.

Sin embargo, existen otras variables que influyen sobre el método de reparación que se va a llevar a cabo: tiempo de reparación insuficiente para ejecutar la reparación como consecuencia de la eliminación de las distintas capas de pintura y la posterior restitución de las mismas; que el metal empleado en la fabricación del techo sea aluminio o un material distinto del acero; o que el conocimiento técnico del profesional del taller que va a ejecutar la tarea sea el necesario y adecuado.

Las formas más comunes de reparar un panel de techo cuando éste presenta daños leves o medios son las siguientes: mediante percusión con destrucción de las capas de pintura; por soldadura de elementos de tracción y eliminación de la pintura; y a través de varillas de desabollado sin retirar la pintura.

Por el contrario, cuando la intensidad del daño es elevada y afecta a una mayor superficie del techo, el panel no se suele reparar y directamente es sustituido por un recambio nuevo.

También existen otros como la reparación mediante ventosas adhesivas o el desabollado con equipos magnéticos que también pueden efectuar esta tarea. Sea cual sea el método escogido, es importante que el profesional del taller aplique los procesos de reparación más acordes a cada situación de trabajo, utilizando equipos y productos de calidad que aseguren la durabilidad de la reparación, imiten el acabado de fábrica y dejen al cliente satisfecho.