Desde principios de 2018, TÜV SÜD ha recibido un 0,07% de vehículos eléctricos e híbridos en sus estaciones ITV, es decir, de automóviles con cuatro o más años de antigüedad. A nivel autonómico, destaca el dato de comunidades como Madrid, donde asciende al 0,15%.

Según Juan Portillo, gerente técnico de la División ITV de TÜV SÜD España, “el porcentaje es mucho más significativo cuando hablamos de inspecciones técnicas no periódicas que tienen que ver, por ejemplo, con la instalación de enganches o cambios de servicio en vehículos de menos de cuatro años de antigüedad”. En concreto, Portillo indica que “el 1,26% de los automóviles que recibimos en nuestras estaciones de revisión pertenecen a esta categoría, lo que demuestra que la tendencia del crecimiento del parque móvil de vehículos eléctricos e híbridos es una realidad. Por ejemplo, en Madrid, el porcentaje es claramente representativo: un 3,86%”.

Tal y como recogen los últimos datos de ANFAC, las matriculaciones de vehículos eléctricos e híbridos enchufables han mejorado un 74,7% el ritmo de ventas. Hoy en día, ya se han alcanzado las 13.176 matriculaciones con las que terminó 2018 y se podría cerrar el año con más de 18.000 si el ritmo medio se mantiene. Por su parte, la venta acumulada de vehículos diésel ha caído un 35,7% respecto a 2018. En opinión de Portillo, “una mayor oferta de los fabricantes, así como la posibilidad de acogerse a planes de ayuda para adquirir estos vehículos se consideran factores determinantes para este importante crecimiento”.

Aunque el Parque Integrado de Energía y Clima del Parlamento Europeo prevé, de cara a 2030, que al menos el 30% de la nueva flota de los fabricantes y el 15% del parque total de vehículos sean vehículos eléctricos, los ciudadanos empiezan a tomar conciencia del problema climático. “Para esta fecha, analizando el sector y las medidas tomadas por las administraciones para combatir la contaminación, se puede estimar que más del 30% del parque de vehículos dispondrá de tecnología híbrida o eléctrica”, asegura Juan Portillo.

En relación con la seguridad, estos vehículos están diseñados para cumplir con una serie de requisitos especiales. “El objetivo es asegurar que los vehículos electrificados son seguros ante las descargas eléctricas. Para ello, es necesario identificar correctamente todos los elementos peligrosos conductores de alta tensión. Por ejemplo, su cableado debe disponer de una cubierta de color naranja y las tapas de protección llevarán un símbolo de alta tensión”, explica el gerente técnico.

En cuanto a su seguridad funcional, este tipo de automóviles, que no emiten mucho ruido, están correctamente equipados para alertar al conductor mediante señal óptica y/o acústica cuando el vehículo está arrancado. Además, a partir de 2020, deberán incluir el SAAV, un sistema de aviso acústico del vehículo que pretende proteger a los usuarios vulnerables de la vía pública en zonas urbanas, que avisará acústicamente cuando el vehículo circule a menos de 20 km/h.

A pesar de estos sistemas y componentes particulares, los vehículos eléctricos e híbridos no deben someterse a ninguna prueba adicional durante la revisión de la ITV. “Como en otras industrias, el desarrollo de la técnica ha ido por delante de los procesos que determinan su control técnico. Sin embargo, ya contamos con algunas adaptaciones que, de momento, son suficientes para garantizar la seguridad”, precisa el experto.

El Manual de Procedimiento de Inspección de las Estaciones ITV incluye herramientas para poder rechazar un vehículo si presenta un riesgo eléctrico e indica el modo de actuación para la prueba de emisiones contaminantes en estos vehículos. Por el momento, sólo existe un borrador de propuesta del Foro Mundial para la Armonización de la Reglamentación sobre Vehículos de la Comisión Económica de las Naciones Unidas para Europa (CEPE), que pretende incluir nuevos puntos de verificación específicos para estos vehículos.

Por su parte, José Miguel Rodas, responsable de Formación y SAT Multimarca de Car Business Services de TÜV SÜD España, incide en que, “desde 2011 impartimos cursos de capacitación técnica en vehículos de alta tensión y ya hemos llegado a 1.500 trabajadores. Apostamos por la formación de los profesionales técnicos y comerciales para fomentar el éxito de ventas de este tipo de vehículos, así como para garantizar su seguridad en el manejo de los sistemas de alto voltaje de forma segura”.