Las ventas de vehículos de ocasión cayeron un 1,1% en abril, hasta las 158.534 unidades, en comparación con las cifras de abril de 2019, última referencia pre-pandemia, según datos de Ganvam. En el acumulado del año, las ventas alcanzaron las 616.441 unidades, lo que supone un 32% más con respecto al mismo periodo del año anterior, pero un 6,7% menos en comparación con 2019.

En abril se vendieron dos coches de ocasión por cada nuevo, por encima del ratio registrado en el mismo periodo de 2019, cuando por cada coche nuevo se vendieron 1,9 usados.

Según la patronal, el mercado nacional de usados necesita una importante mejora cualitativa, a juzgar por la distribución de las ventas por edad de los vehículos. En concreto, las operaciones con turismos sin etiqueta medioambiental -con emisiones de NOx y de partículas contaminantes un 86% y un 99% superiores, respectivamente, a sus homólogos de última generación- crecieron un 20,1% respecto a 2019, hasta el punto de que los usados de más de 15 años representan ya tres de cada diez operaciones, con 51.955 unidades vendidas en abril.

Para Ganvam, estas cifras ponen de manifiesto la urgencia de poner en marcha una estrategia eficaz de rejuvenecimiento del parque, que ayude a retirar de la circulación los vehículos más contaminantes. En palabras de directora de Comunicación de Ganvam, Tania Puche, “actualmente, más del 30% del parque no está etiquetado, siendo responsable de más del 80% de las emisiones contaminantes, por lo que a la hora de poner en marcha políticas de movilidad que ayuden a las ciudades a mejorar la calidad del aire es imprescindible discriminar estos modelos sin derecho a etiqueta medioambiental”.

En este sentido, los modelos de entre 10 y 15 años, aunque sufrieron una caída del 23,5% de las ventas en abril respecto al mismo mes de 2019, tuvieron un peso del 26,3% con 41.668 unidades, poniendo de manifiesto que el grueso de la demanda de usados se sitúa en los modelos de mayor antigüedad y kilometraje, que también son los de menor precio. En términos relativos, el foco se sitúa en los modelos de entre tres y cinco años durante abril que, con un aumento del 37,4% respecto al mismo mes de 2019, fueron los que más aumentaron sus ventas, aunque solo representan el 12,1% del total de las operaciones.

Por tipo de propulsión, el 60% de los vehículos vendidos en abril (94.616 unidades) fue diésel, mientras que el 36,5% de las operaciones (57.804 unidades) correspondió a modelos de gasolina. Por su parte, los eléctricos, a pesar de que apenas representaron un 4% de las ventas, aumentaron sus operaciones en abril un 228,4% (693 unidades) respecto al mismo periodo de 2019.

Por otro lado, los datos muestran que las operaciones de profesionales a particulares cayeron un 23,7% en abril frente al mismo mes de 2019, situándose en las 19.894 unidades, mientras que las ventas entre particulares cayeron un 11,7%. Así, las ventas de profesionales registraron 89.294 operaciones en abril, aunque el grueso de sus ventas (41,1%) correspondió a vehículos de más de diez años. Según los datos de Ganvam, estos modelos tan antiguos fueron también los protagonistas de las operaciones entre particulares, con el 81,8% de las ventas, hasta superar las 73.000 unidades.

En un análisis por comunidades autónomas, Madrid se coloca en el primer puesto del ranking de ventas de usados en abril con un crecimiento del 23% frente al mismo mes de 2019, alcanzando las 25.847 unidades. A continuación se sitúan Castilla-La Mancha (12,9%), Asturias (6,8%) y Extremadura (2,1%). Sin embargo, las regiones que registraron caídas de sus ventas de VO en abril fueron las ciudades autónomas de Melilla (-33,7%) y Ceuta (-19,3%), seguidas de las comunidades de País Vasco (-13,9%), Navarra (-13,5%), Baleares (-13,2% ), Cantabria (-10,2%), Andalucía (-9,1%), Castilla y León (-8,9%), La Rioja (-7,4%), Aragón (-6,7%), Galicia (-4,6%), Canarias (-3,9%), Murcia (-3,3%), Cataluña (3,2%) y Comunidad Valenciana (1,2%).