La empresa tecnológica Continental trabaja a toda máquina en busca de posibilidades que permitan al conductor contar con el respaldo de un chófer electrónico. La conducción altamente automatizada facilitará que, de vez en cuando, se desarrollen actividades no relacionadas con la conducción en recorridos por autopista, ofreciendo así al conductor tiempo de ocio al volante.

No obstante, con la legislación actual, esto es algo prácticamente imposible en todo el mundo. Continental celebra el avance realizado por los países del G7 hacia un marco jurídico único y advierte del peligro de estancarse en las normativas nacionales. Los expertos de la empresa tecnológica abogan, además, por una red de radiocomunicación fiable para el intercambio de datos entre los vehículos y la infraestructura, así como por reglas claras para una comunicación inequívoca entre el vehículo y el conductor en situaciones complejas de tráfico.

El desarrollo tecnológico posterior depende de un marco jurídico acorde con los tiempos”, advierte KurtLehmann, CorporateTechnologyOfficer (CTO) de Continental, en relación con las disposiciones legales obsoletas. Y es que, aunque con la “Visión Zero” se persigue reducir a cero el número de víctimas mortales en accidentes de tráfico de aquí al año 2050, los temas relacionados con la utilización inteligente de los vehículos siguen sin contemplarse en los textos legales actuales. “Los accidentes son cosa del pasado. Sin embargo, esto seguirá siendo una utopía si los códigos de circulación no tienen en cuenta el uso de las tecnologías modernas o restringen las posibilidades técnicas en exceso”, destaca Lehmann.

Con la información sobre el tráfico procedente de otros vehículos o de la infraestructura es posible detectar a tiempo a usuarios de la vía pública ocultos por curvas o cambios de rasante. “Podría llegar a producirse una peligrosa avalancha de datos ininteligibles si otros servicios utilizasen también un canal de radiocomunicación importante dedicado a la transmisión rápida de datos de tráfico”, explica Lehmann. Por ello, en aras de una mayor seguridad móvil, Continental exige una pronta implementación de un ancho de banda de 5,9 GHz exclusivo para el tráfico.