El canal de YouTube de Meyle, “Meyle TV”, ha publicado una entrevista con Stefan Bachmann, jefe de equipo en el área de producto de frenos y propulsión de Meyle, en la que explica qué es lo especialmente importante en cuestión de frenos.

En el ámbito del sector automovilístico, Bachmann observa una clara tendencia a la percepción sensible de ruidos. “Precisamente en lo concerniente a la movilidad eléctrica, es fácil hacer un seguimiento de esta novedad: al eliminar los ruidos del motor, el conductor percibe mejor los ruidos que se producen en el vehículo, de modo que los ruidos de frenado que antes no eran perceptibles, ahora pueden resultar molestos”.

Igualmente, el experto menciona la demanda creciente de reducción de emisiones. “La generación de polvo de frenado juega aquí un papel importante, así que le daremos la atención que se merece en investigación y desarrollo en los próximos años”. Estas demandas, con un mejor rendimiento de los forros y discos de freno o, como mínimo, un rendimiento uniforme, supondrán, según Bachmann, un gran reto para el sector en los próximos años.

Meyle Bachmann

En cuanto a los ruidos que se producen en el proceso de frenado, Stefan Bachmann indica que un freno que chirría no significa necesariamente que los forros o los discos de freno estén defectuosos. “Existen sistemas de frenado con contactos de desgaste mecánico. En lugar de aparecer un aviso de desgaste en el tablero de instrumentos, suena un chirrido al frenar. En principio, cuanto más deportivo sea el diseño de los forros de freno, antes tenderán a chirriar. En caso de conductores 'deportistas', debido a la mayor carga a la que se somete el vehículo, pueden producirse mayores vibraciones entre el forro y el disco de freno, que pueden resultar molestas para el conductor o percibirse como un chirrido en determinados rangos de frecuencia. A esto se suma que los componentes 'vecinos', como los cojinetes del trapecio, pueden estar desgastados y transmitir la vibración que se produzca en el chasis al último componente del mismo -el freno-”.

Sin embargo, un freno que chirría también puede significar que existe un fallo en el sistema de frenado o que se han instalado componentes de freno inadecuados. “Si se detecta alguna anomalía y, sobre todo, si la situación no cambia, es imprescindible llevar el vehículo a un especialista para que le haga una revisión”, añade el responsable.

En la entrevista, Stefan Bachmann también habla de los factores y tipos de conductores que hay en cuestión de forros de freno. “Nosotros distinguimos entre los conductores 'clásicos' y los conductores 'más deportistas': el conductor clásico le da mucha importancia al confort, mientras que los conductores con una visión más deportista se fijan más en el rendimiento. Para poder ofrecer a ambos tipos de conductores un producto adecuado, hemos desarrollado las líneas de producto Meyle-Original y Meyle-PD”.

Mientras que los forros de freno Meyle-Original procuran reducir al mínimo los ruidos para mayor comodidad del conductor, los Meyle-PD dan prioridad al rendimiento para una conducción deportiva y una rigurosa reacción. “Con los nuevos forros de freno Meyle-PD 'next generation', hemos conseguido combinar lo mejor de ambos mundos. El resultado son forros de freno de alto rendimiento que hacen poco ruido y que, además, generan muchas menos emisiones que la primera generación de forros de freno Meyle-PD. Esto no solo es beneficioso para el medio ambiente, sino que también mantiene limpias las llantas durante más tiempo”.

Para los forros de freno Meyle-PD, el fabricante ha ajustado la mezcla del forro de fricción y la ha desarrollado desde el punto de vista técnico. “Además, el experto destaca que se ha adaptado el diseño de los forros de freno: los chaflanes o biseles ('chamfer') y las ranuras ('slots') del forro de fricción están adaptados de forma personalizada a los distintos vehículos. También cuentan con las denominadas 'shims', entre tres y cinco capas -en función de la aplicación- que desacoplan las vibraciones lo mejor posible y, de este modo, reducen aún más la generación de ruidos.

Para el rendimiento de frenado, Bachmann señala que es fundamental el factor del tiempo de frenado: para un rendimiento de frenado óptimo, el forro y el disco de freno deben estar perfectamente coordinados entre sí. “Para acortar el tiempo de frenado, en la producción se utilizan dos procedimientos en función de la mezcla del forro de fricción: el llamado 'scorchen' (tratamiento térmico final para los forros de freno) o un revestimiento especial de la superficie del forro de freno que se encarga de acortar el tiempo de frenado.