Volkswagen Group Components inauguraba el 1 de febrero la primera planta para el reciclaje de baterías de vehículos eléctricos en Salzgitter (Alemania). El objetivo de esta operación piloto es la recuperación industrializada de materias primas valiosas como el litio, el níquel, el manganeso y el cobalto en circuito cerrado junto con el aluminio, el cobre y los plásticos, consiguiendo a largo plazo una tasa de reciclaje superior al 90%.

La planta de Salzgittersolo recicla baterías que ya no se pueden utilizar para otros fines. Antes de que se recicle este componente, un análisis determina si la batería todavía es lo suficientemente potente como para que se le dé una segunda vida en los sistemas de almacenamiento de energía móviles, como la estación de carga rápida flexible o el robot de carga móvil, por ejemplo. La planta ha sido diseñada para reciclar inicialmente hasta 3.600 sistemas de baterías por año durante la fase piloto, lo que equivale a aproximadamente 1.500 toneladas. En el futuro, el sistema se puede ampliar para manejar cantidades más grandes, ya que el proceso se optimiza constantemente.

baterias reciclaje volkswagen 2El proceso de reciclaje que ahorra CO2 no requiere una fundición de alto consumo energético en un alto horno. Los sistemas de baterías usados se entregan, se descargan y se desmontan. Las partes individuales se muelen en granos en la trituradora y luego se secan. Además de aluminio, cobre y plásticos, el proceso también produce “polvo negro”, que contiene materias primas importantes para las baterías, como litio, níquel, manganeso y cobalto, así como grafito. Posteriormente, colaboradores especializados llevan a cabo la separación y el procesamiento de las sustancias individuales mediante procesos hidrometalúrgicos, utilizando agua y productos químicos.

“Como consecuencia, los componentes esenciales de las celdas de batería antiguas se pueden utilizar para producir nuevo material catódico”, explica Mark Möller, director de la Unidad de Negocio de Desarrollo Técnico y Movilidad Eléctrica: “Gracias a la investigación, sabemos que las materias primas de las baterías recicladas son tan eficientes como las nuevas. En el futuro, tenemos la intención de respaldar nuestra producción de celdas de batería con el material que recuperamos. Dado que la demanda de baterías y de las correspondientes materias primas aumentará drásticamente, de esta forma podremos aprovechar hasta el último gramo de material reciclado”.

El ahorro de CO2 se calcula en aproximadamente 1,3 toneladas por batería de 62 kWh, fabricada con cátodos hechos de material reciclado y con energía renovable.