Durante el invierno los vehículos están sometidos a bajas temperaturas y otras inclemencias meteorológicas. Bajo estas condiciones, hay piezas y mecanismos que sufren más que otros, y que son más propensos a sufrir averías. En un último post, el Blog Ruta 401 de Loctite nos habla de cuáles son las tareas y las reparaciones más frecuentes en invierno.

- Averías de baterías. La batería es una de las partes de un vehículo que más sufre en invierno a causa de las bajas temperaturas y la humedad; de hecho, las baterías no solo pueden sufrir en invierno, ya que, según el último estudio del RACE, la batería es el dispositivo que más asistencias precisó durante el año 2016 (165.300).

- Sustitución de neumáticos. Durante el invierno las condiciones del asfalto varían debido a las bajas temperaturas y las inclemencias meteorológicas. Si bien durante esta época del año sufren menos desgaste que en verano, también es necesario que tengan unas condiciones de agarre óptimas para garantizar la máxima seguridad para circular sobre lluvia o nieve.

- Comprobación de líquidos del motor. Las bajas temperaturas del invierno pueden provocar que el aceite se vuelva más denso y aumente su viscosidad, lo cual hace que aumente su densidad y no pueda circular de forma fluida por los circuitos. También se puede ver afectada la temperatura del motor, por lo que es recomendable revisar el estado del líquido anticongelante.

- Revisión del termostato. Es otro de los elementos susceptibles de sufrir averías en invierno, principalmente por dos razones: el termostato se queda abierto y el motor no alcanza la temperatura necesaria, lo cual se traduce en síntomas como un menor rendimiento del motor o que salga aire frío del sistema de aire; o el termostato se queda cerrado y el motor se sobrecalienta. El anticongelante no circula de forma adecuada por el circuito de refrigeración, lo cual da lugar a un aumento de la presión y de la temperatura que puede provocar daños en la junta de la culata y en los elementos internos de motor y culata.

Por último, cabe recordar que en invierno aumentan los índices de siniestralidad a causa de la lluvia, la nieve o la niebla, por lo que también aumentan las reparaciones de carrocería. Según la DGT, en los últimos tres años se han producido 11.655 accidentes en España solo a causa de la lluvia.