Comodidad, seguridad y eficiencia centran la evolución del automóvil, donde el confort ha invadido ya todos los aspectos de la conducción. Según recoge un artículo del diario Lainformacion.com, esta carrera tecnológica se acelera para incluir en los coches mejoras que han provocado que desaparezcan elementos hasta ahora comunes.

Es el caso, por ejemplo, del reproductor de CD o el MP3. La mayoría de los vehículos incluyen ya el dispositivo USB como reproductor de música, pero los fabricantes empiezan a apostar por los servicios vía streaming o a través del vínculo con el smartphone, informa la misma fuente.

En la misma línea, el uso de los espejos podría desaparecer y cada vez son más las marcas que incorporan cámaras internas y externas para facilitar la visión del conductor. Japón es uno de los primeros países que ha optado por vehículos equipados con cámaras de vídeo y pantallas en lugar de los tradicionales espejos retrovisores.

Los cambios automáticos también han desplazado a los cambios manuales. Sólo la diferencia de precio (cada vez menor) sigue permitiendo que existan los cambios manuales, aunque cada vez es más común ver como los fabricantes emplean un sencillo botón para activar el freno de mano.

Igualmente, se está optando por lo táctil y olvidando los botones físicos en el salpicadero. El siguiente paso es el control mediante gestos junto al uso de comandos de voz, como el BMW Serie 7. Y, por último, la conducción autónoma es sólo cuestión de tiempo. Será cuando el conductor pase a un segundo plano.