La carrera de las European Le Mans Series (ELMS), de cuatro horas, comenzó por la tarde en condiciones de calor y terminó por la noche, lo que supuso una caída de 15º C en la temperatura de la pista, por lo que la elección y la estrategia de neumáticos fue clave para la victoria. En las primeras paradas en boxes para repostar combustible, después de 35 minutos, G-Drive decidió confiar en la durabilidad de los neumáticos Dunlop al no cambiar a un nuevo set. Esto significó que Roman Rusinov superó a sus dos rivales más directos para tomar el liderato.

En Barcelona, una estrategia bien ejecutada significó que pudieron cambiar a Rusinov por Job Van Uitert durante un periodo de bandera amarilla con el rápido holandés de 20 años sacando una ventaja de 25 segundos a mitad de carrera. Esta ventaja pronto se redujo cuando el periodo de Safety Car dejó la ventaja de G-Drive a sólo diez segundos. El recientemente coronado Campeón de la Fórmula E de la FIA, Jean-Eric Vergne, llevó al Aurus a la bandera a cuadros con una vuelta completa de ventaja respecto a sus oponentes tras una actuación electrizante de los actuales campeones de las European Le Mans Series.

Andrea Pizzitola fue otro piloto que consiguió rodar rápido con los Dunlop en las etapas intermedias de la carrera. Al tomar el control del Oreca de Algarve Pro, fue capaz de competir en los puestos delanteros. El francés Olivier Pla aprovechó esta actuación para asegurar un séptimo lugar para el equipo portugués.

G drive dunlop 2

Con un cuarto de distancia completado, otro piloto destacado era Harry Tincknell en el Dallara de Carlin. En el único coche de la marca italiana en la carrera, su ritmo, con el último neumático especificación C de Dunlop, ayudó al Dallara a recuperar el tiempo perdido después de una parada en boxes de dos minutos y medio, rodando entre los cinco primeros después de 100 minutos de carrera. Sus compatriotas británicos Ben Barnicoat y Jack Manchester terminaron el buen trabajo para asegurar el primer resultado en el “top 10” para Carlin.

Dos pilotos que montaban Dunlop en la clasificación fueron RLR MSport con Arjun Maini, protagonista para tomar la mejor posición de inicio de temporada del equipo Oreca, y el ex piloto de F1 Will Stevens (Panis Barthez Competition), que fue el piloto de Ligier más rápido en la clasificación. Sin embargo, una colisión entre los dos coches en la primera vuelta (conducidos por John Farano y Julien Canal respectivamente) envió a ambos coches al final del pelotón.

En la clase GTE, en la que todos los coches llevan Dunlop, Sergio Pianezzola marcó un gran ritmo con el Ferrari F488 GTE de Kessel Racing, abriendo un hueco de cinco segundos sobre los Ferrari similares de Luzich Racing y JMW Motorsport tras solo cinco vueltas. Sin embargo, un relevo muy largo de Edigio Perfetti en el Porsche 911 RSR de Project 1 llevó a la marca alemana a la contienda para ganar la carrera. Una vez que tuvieron lugar las segundas paradas en boxes, fue el ganador en Le Castellet, Luzich Ferrari (Alessandro Pier Guidi, Nicklas Nielsen y Fabien Lavergne) el que estableció una sólida ventaja. A dos tercios de distancia, no sólo lideraron la clase GTE, sino que también estuvieron por delante de todos los coches en la clase de prototipos LMP3. En la bandera a cuadros, sólo uno de los prototipos logró adelantarse a los Ferrari.

G-Drive ahora lidera el campeonato de equipos en LMP2 con 63 puntos, 16 más que sus rivales directos. La próxima carrera de las ELMS será el próximo 31 de agosto en Silverstone (Inglaterra).