Bridgestone ha anunciado un ambicioso plan de expansión que contempla una inversión de más de 250 millones en operaciones dentro de Europa, de los que 70 irán destinados a la factoría de Burgos, con el objetivo de incrementar la capacidad de producción en el Viejo Continente.

Bridgestone EMEA invertirá unos 266 millones de euros aproximadamente, de manera progresiva, en tres plantas de producción europeas, Burgos (España), Poznan y Stargard (Polonia). En la planta española se espera que el nivel de inversión ronde los 70 millones de euros.

La inversión en producción de Bridgestone promoverá una más rica combinación de productos, tanto en términos de marcas como de tamaños. También va a permitir a Bridgestone responder de una manera más ágil a la creciente demanda de productos premium de Bridgestone, incluyendo el nuevo Turanza T005.

La inversión está destinada a ampliar la capacidad de la planta con nuevos equipos y optimizar las líneas de producción ya existentes. Los cambios incluirán la puesta en marcha de la más avanzada tecnología de producción de la que se dispone, en sistemas de vehículos autónomos y maquinaria de alta capacidad. El uso de estas nuevas tecnologías va aumentar la capacidad de las plantas para producir neumáticos de alta calidad y se espera un aumento de más del 20% en el volumen de producción.

“El aumento de la demanda por parte de nuestros socios, tanto en repuestos como en equipo origen, por nuestra excepcional y variada gama de neumáticos de primera calidad, respalda esta inversión", explica Paolo Ferrari, CEO y Presidente de Bridgestone EMEA. "Este nuevo paso permitirá acercar nuestros productos a nuestros socios y fortalecer la huella de Bridgestone, aún más, en la región.”

La inversión se pondrá en marcha en los próximos cinco años, y todas las mejoras se completarán a principios del 2022. “Colaboraremos con socios comerciales locales aprovechando el amplio conocimiento y la experiencia de nuestros empleados para realizar estas mejoras clave”, concluye Ferrari.